
Del cuarto mes del año dice el refranero popular: “Abril, abrilillo, siempre fuiste pillo”, y tal pareció que esa energía y sagacidad, vinculada a la inocencia de los más pequeños, se alineó en el tiempo cinco lustros atrás, para fundar la Compañía de Teatro Infantil La Colmenita, dirigida desde entonces por Carlos Alberto Cremata, más conocido como “Tin”.
Abril acoge el diamante como piedra natal, vinculado al amor por su fuerza y pureza, y a él pertenecen también las Margaritas. Esta flor, a la que las leyendas atribuyen el significado de la alegría y la simplicidad, es frecuentemente libada por abejas, en cuyo panal, ocurre un acto mágico y de creación como constantemente se produce en la familia colmenera cubana.
Lo demuestran sus inicios con la versión de “Meñique” (1994), su primera función teatral en el emblemático Karl Marx; seguidas de los estrenos "Fábula de un país de cera" (Joel Cano) y "Humanoide" (Alexander Jmélik), en el Teatro Nacional de Guiñol.
Ya para junio de 1996, llegaría otra apertura importante con el Gran Musical Infantil "La cucarachita Martina", en la Sala Avellaneda del Teatro Nacional, institución de la cual obtuvieron un notable apoyo en los primeros años de arranque del grupo.

Para “Tin” -hijo de la reconocida actriz Iraida Malberti Cabrera (1936-2018) y de Carlos Cremata Trujillo, víctima del sabotaje al avión de cubana en Barbados hacia 1976-, su casa siempre fue “una gran Colmenita”, por eso lo que vivió en su infancia es lo que reproduce hoy con los pequeños.
Es así como en el día a día de este creador y sus niños, a quien enseña siempre la importancia de tener buen corazón, han surgido obras inolvidables y de gran valía estética y temática como la dedicada a los Beatles, a la orquesta cubana Los Van Van, a Adalberto Álvarez y su Son y a los Cinco Héroes cubanos.
Más recientemente han celebrado los 55 años de la Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales (EGREM), la más antigua del país; y encima del tabloncillo, cocinan el estreno de “La indignación de las mariposas”, comedia musical del repentista y poeta Alexis Díaz-Pimienta.
Entre sus grandes proyectos destaca el colorido panal dominical que devino el programa televisivo “La Colmena TV”, donde sirviéndose del baile, el canto, la poesía y la maravilla del teatro, deleitaron semanalmente a toda la familia cubana.

Trabajar con entera pasión es lo que caracteriza el quehacer de la compañía en estos 25 años, bajo la máxima de su director general, cuando expresa que el Teatro es el pretexto para que el niño se entregue a jugar al Teatro, y aprenda a realizar con el máximo de amor, lo que decida ser después en la vida.
De esta forma, contribuye La Colmenita a desarrollar el imaginario infantil y colectivo con lo mejor de la cultura nacional y foránea, fomentar valores humanos a través de la creación artística y crear espacios de participación activa de la infancia y la adolescencia en nuestra sociedad.