El Nacionalsocialismo, conocido como nazismo, fue un movimiento político alemán que se constituyó en 1920 con la creación del Partido Nacionalsocialismo. Tuvo puntos de coincidencia con el fascismo, pero su origen era típicamente alemán. Doctrina racista, arios, se consideran superior a otras razas no solamente en lo físico, sino también cultural y moralmente. Una de las figuras más destacadas fue el dictador Adolfo Hitler, nombrado el Führer (Líder, jefe), por sus fanatizados seguidores.
No es necesario referirnos a las entrañas criminales del nazismo. La barbarie de los campos de concentración, la incineración de los prisioneros, judíos, gitanos etc., la invasión a los países democráticos europeos, su pretensión de considerarse una raza superior, etc. etc. históricamente son hechos muy recientes para olvidarlos.
Como no se debe olvidar que un 24 de septiembre de 1938, se presentó en el Gobierno Provincial de La Habana, la solicitud para la inscripción del Partido Nazi Cubano. La directiva de este despreciable engendro político los formaban los siguientes personajillos: Presidente, Juan Prohias, Vice, Antonio Fraga y secretario, Manuel Montoto. Estos eran, entre otros, los ahijados de Hitler en esta hermosa isla caribeña.
Este grupúsculo estaba tan convencido de la victoria del nazismo que, ante los ataque que recibían de los partidos y organizaciones democráticas del país, declaraban con la mayor desfachatez: “Es un derecho como ciudadanos, tener las simpatías o ser amigo de Alemania, cuando la guerra está al terminar con el triunfo de la Alemania nazi, ¿A que viene tanta algarabía?” Queremos destacar que también se crearon organizaciones nazis de jóvenes, estudiantes, etc.
Como en otros casos, lo más vergonzoso y denigrante de este episodio, fue que los gobernantes de turno le concedieran licencia para divulgar su ideología criminal, racista y tiránica.
|