Harold Gramatges constituye una de las figuras más sobresalientes dentro del panorama de la música de concierto contemporánea del mundo, fundamentalmente por su labor como compositor, pedagogo y promotor.
A lo largo de su carrera recibió infinidad de reconocimientos, entre los que sobresale el Premio Iberoamericano Tomás Luis de Victoria, comparable al Premio Cervantes en Literatura, otorgado en 1997 por el Consejo Iberoamericano de la Música, el Instituto de Cooperación Iberoamericana, la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) y los Reyes de España.
A ese insigne intelectual y compositor hispanoamericano en ocasión de celebrarse el centenario de su nacimiento, el Lyceum Mozartiano de La Habana propone para este jueves 27 de septiembre, a las 7 p.m., en el Oratorio San Felipe Neri, el concierto Homenaje.
En la cita participarán los jóvenes pianistas Jonathan Santana, Julio Díaz, Ana Paula Gil, Marita Rodríguez, la soprano Lisette Carrillo y la Camerata Romeu, dirigida por su fundadora, la maestra Zenaida Romeu.
El programa comprende varios hitos de la creación musical de Gramatges. Se escucharán en la velada Estudio de contrastes, Seis danzas antiguas, Dos preludios a modo de toccata, Canción y coplas de Belisa, Tríptico martiano y Serenata para orquesta de cuerdas.
El pianista Ulises Hernández, director de Lyceum Mozartiano, ofreció exclusivas del concierto a la emisora Radio Enciclopedia.
-Maestro, la obra de Harold Gramatges es muy extensa, en ese corpus nos encontramos composiciones de diferentes estilos, escritas para diferentes formatos y géneros. Este concierto es un homenaje por el centenario y me imagino que haya sido concebido tratando de abarcar esa riqueza.
“Tienes mucha razón en lo que dices, aunque es muy difícil abarcar en un concierto todos los perfiles que desarrolló Harold, porque además de escribir obras para piano, música de cámara, formato sinfónico, también experimentó mucho en formatos no tradicionales usando mezclas de muchos instrumentos que a lo mejor no respondían a un cuarteto o un trío clásico, y además habría que sumarle que escribió para clavicémbalo, o sea, es bien complicado, hizo música para cine que responden a otras características.
“Es muy difícil abarcar todo el mundo sonoro de Harold. ¿Qué hemos hecho? Nos hemos concentrado en la música escrita para piano de lo más destacado, justamente su legado es que sabes que también era pianista y gran parte de su producción es dedicada a este instrumento. En el concierto también tendremos otro momento dedicado para piano y voz que en su literatura resulta muy interesante por el uso de textos de importantes poetas y finalmente hemos cerrado con algo escrito para cuerdas, música de cámara, que es la Serenata para orquesta de cuerdas.
“El programa va a tener tres pinceladas. No nos hemos extendido más porque habrá una especie de sorpresa, y es que vamos a oír y ver una de las últimas entrevistas que concedió Harold hecha por el director Manuel Duchesne Cuzán, donde el compositor expresa su pensamiento más maduro sobre la importancia de la política musical, la política cultural y sus criterios sobre qué hacer para trabajar la música y todo esto nos dará una visión de la obra y el pensamiento de Harold Gramatges, que fue sin lugar a dudas un intelectual con todas las letras”.
-Los asistentes al concierto qué se pueden llevar de Harold en cuanto al lenguaje, al estilo y la experimentación.
“Lo primero que se van a llevar es las propias palabras de él hablando de muchas cuestiones teóricas de la vida musical en Cuba que me parece que es un momento para revisarnos, para organizarnos más en este tema.
“Lo otro que me gusta del concierto es que los jóvenes, digamos, los novísimos intérpretes, se van a acercar a la interpretación de la música de Gramatges, pues tenemos tres jóvenes de distintas generaciones, incluso dentro de su juventud, que son Jonathan Santana, Ana Paula Gil y Julio Díaz que asumirán la ejecución desde el siglo XXI y cómo ven y qué valores encuentran en esa música.
“Creo que esta es una de las cosas más reveladoras, quiere decir que a estos jóvenes les interesa tocar esta música, encuentran que hoy dice algo y pueden asimismo mostrar que son virtuosos cubanos dentro del instrumento.
“El cierre del programa será con la Serenata para cuerdas que él escribió y que una vez Zenaida la grabó con la Camerata y Harold tuvo esta expresión: ꞌesto fue lo que soñéꞌ.
“Esta obra había sido asumida por otros artistas, pero la apropiación de la maestra Zenaida fue el gran aporte de esa interpretación; justamente coincidieron en los puntos interpretativos de su criterio y eso ha sido muy importante, y los que asistan al concierto se llevarán esa referencia.
“De esta manera, se extenderá el espíritu composicional de una de las voces más distinguidas de la música del siglo XX, el Maestro Harold Gramatges”.