| |
| PORTADA ENCICLOPEDIA >> NOTICIAS |
| _____________________________________________________________________________________ |
Sembremos hoy para poder respirar mañana |
| Publicado: 2019.06.21 - 15:24:43 / gilberto@renciclopedia.icrt.cu / Gilberto González García |
| |

En la actualidad nadie se atrevería a negar la importancia que tienen los árboles, incluso aquellas personas que viven en parajes alejados de la civilización y continúan utilizándolos.
Por tanto, puede resultar aburrido volver a enumerar todos los usos que damos a esos amigos verdes, en la construcción de muebles e inmuebles, la producción de papel, la alimentación de personas y animales, y otros muchos bienes de consumo.
También resultan innegables sus aportes a la belleza de las ciudades con su presencia en parques y parterres, y el beneficio de su sombra para el caminante agobiado por los rayos del Astro Rey.
Pero, los árboles cumplen otras funciones que son fundamentales para la vida en la Tierra y que no pueden ser sustituidas con ningún otro material o acción que los seres humanos puedan desarrollar.
Sin árboles no hay oxígeno. Se calcula que una encina adulta genera tanto oxígeno como el que necesitan 10 personas, y que un automóvil, en solo una hora de funcionamiento, consume una cantidad del vital gas equivalente a la que producen 200 encinas en todo un día.
Ya este imprescindible aporte a la vida debería bastar para que cuidemos a los árboles y repongamos los que ya nos faltan. Sin embargo, seguimos talando; a veces por el simple hecho de que las hojas caídas nos ensucian el jardín o porque el tronco nos reduce la visibilidad hacia la calle.
Durante cientos de años hemos cortado árboles para aprovechar su madera sin preocuparnos por reemplazarlos. Así ha desaparecido una gran parte de la masa arborícola del planeta y hasta hay varias especies que ya desparecieron definitivamente, como la palma de Rapa Nui (Paschalococos disperta) extinta desde 1650 a causa de la sobreexplotación.
En Cuba, durante la dominación colonial, fueron diezmados los bosques al extraer maderas preciosas, como la caoba y el cedro, para la construcción de casas y barcos.
Siempre que se corte un árbol deben plantarse otros en sustitución, al menos tres atendiendo a la tasa de supervivencia, pero según algunas fuentes de información, en la actualidad esa cifra oscila entre 8 y 10 para recuperar la cantidad que necesita la Tierra. De hecho, algunos países han hecho obligatoria esa práctica mediante leyes.
Plantar un árbol para festejar cada acontecimiento feliz es una bella iniciativa que también ayudaría en cierta medida a reforestar nuestro planeta azul, y sobre todo, a crear conciencia sobre la necesidad de proteger a esos indispensables compañeros de vida. Como parte de la ceremonia matrimonial pudiera incluirse la siembra de un árbol y por el nacimiento de cada hijo también. Qué bonito sería, cuando el niño crece, enseñarle el árbol y decirle “Este es el tuyo, cuídalo”.
Por eso, más allá del 21 de junio –Día del Árbol en Cuba– diariamente debemos cuidar los bosques, proteger a los árboles, reforestar, educar a nuestros hijos en el amor y el respeto hacia la naturaleza… sembrar hoy para poder respirar mañana.
Varias fechas, igual propósito
El Día del Árbol se celebra en diferentes fechas en cada país, por ejemplo: el 12 de marzo en China; 21 de marzo en España; 29 de abril en Colombia; 5 de mayo en República Dominicana; 22 de mayo en Ecuador y Guatemala; 15 de junio en Costa Rica; 19 de junio en Paraguay y Uruguay; 28 de junio en El Salvador; 6 de julio en Chile; 13 de julio en México; 29 de agosto en Argentina; primero de septiembre en Perú; primero de octubre en Bolivia; tercer viernes de mayo en Panamá; último domingo de ese mes en Venezuela y último viernes de junio en Nicaragua.
El Día Internacional de los Bosques, o Día Forestal Mundial, fue propuesto en 1969 en el Congreso Forestal Mundial que se celebró en Roma. En 1971, la recomendación fue aceptada por la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), y proclamado en 2012, por la Asamblea General de Naciones Unidas.
Se escogió el 21 de marzo por ser el equinoccio de primavera, día que se inicia esa estación del año marcada por el florecimiento y fructificación de las plantas después del invierno.
En Cuba se escogió el 21 de junio, cuando comienza el verano en nuestro hemisferio, pero ya en el año 1904 se celebró, por primera vez, un día dedicado a los árboles, promovido por un grupo de patriotas, personalidades, vecinos e instituciones públicas de El Vedado, y escogieron el 10 de octubre para rememorar el alzamiento de Carlos Manuel de Céspedes que dio inicio a la Guerra de Independencia.
|
| |
|
|
|
|
|
| |
|
|
|
Otros artículos del autor (a)
Máximo Gómez, luchador internacionalista
Oxígeno: una llamada de auxilio desde las artes plásticas
El hombre que regaló la conga de salón al mundo
Teatro La Proa convoca a niños campeones
Alberto Villalón: vivo en su música
|
| |
| Subir |
| |
|
|
|
| |
|
| |
|
|
 |
|