Sesenta y tres imágenes, entre láminas y dibujos originales, contenía el Libro de pinturas del cubano José Antonio Aponte. Tal testimonio artístico de sus ideas libertas desapareció cuando lo decapitaron en 1812.
Veintiuna de esas pinturas, descritas por el autor durante su juicio, son traídas a la contemporaneidad por los pinceles de 20 artistas del Caribe, Cuba y Estados Unidos, y se exhibirán a partir del 20 de septiembre a las 7 de la noche, en el Centro de Desarrollo de las Artes Visuales, en la Habana Vieja.
La exposición internacional Aponte Visionario: arte y libertad negra, sobre la obra creativa de este cubano que la historia recoge como líder de la llamada Conspiración de Aporte, encaminada a la abolición de la esclavitud y la emancipación de los negros, llega a La Habana, luego de ser presentada en espacios como el Little Haiti Cultural Center, en Miami; en la New York University, y en la Duke University, en Carolina del Norte.
Esta ciudad, donde nació, vivió y murió Aponte, acoge tal maravilla de la creación artística hasta el 25 de octubre, como parte de las celebraciones del aniversario 500 de la fundación de la Villa de San Cristóbal de La Habana, y el cumpleaños 30 del Centro de Desarrollo de las Artes Visuales. Posteriormente, viajará a la zona oriental de Cuba, donde se presentará desde el 25 de octubre hasta el 1ro. de diciembre, en la Galería Oriente, en Santiago de Cuba.
Los artistas que han sido capaces de dar vida a estas obras, se nombran, José Bedía, Juan Roberto Diago, Alexis Esquivel, Jöelle Ferly, Teresita Fernández, Alberto Lescay, Emilio Martínez, Emilio Adán Martínez, Tessa Mars, Clara Morera, Nina Mercer, Glexis Novoa, Vickie Pierre, Marielle Plaisir, Asser Saint-Val, Jean-Marcel St. Jacques, Renée Stout, Gretell Arraté, Magdalena Campos y Édouard Duval, este último, haitiano, es a su vez, uno de los curadores de la exposición.
Igualmente trabajó en la curaduría la historiadora cubano americana, Ada Ferrer, de la Universidad de Nueva York. Contaron con la asistencia curatorial de Marilyn Sampera, especialista del Centro de Desarrollo de las Artes Visuales, y el apoyo en los temas históricos, de la Comisión Aponte de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, (UNEAC), que representa el periodista Pedro de la Oz, vicepresidente de esa organización.
Según la historia, Aponte, negro liberto, de inusual cultura universal en aquellos tiempos, encabezó un movimiento revolucionario en la capital en el que por primera vez reunió a hombres de diversas razas, libertos y esclavos, en pos de derrocar el gobierno colonial. La Conspiración fracasó, fue apresado, y en los registros realizados en su hogar, los soldados hallaron su cuaderno.
Sorprendentemente, en este material hecho a mano, entre 1806 y 1812, encontraron temas como un plano de La Habana, mapas urbanos y paisajes, acontecimientos políticos, bíblicos y rituales oficiales. Una especie de galería alegórica de héroes negros, una mezcla de ideogramas, emblemas y citas en un relato histórico y mítico bien detallado, entre otros temas.
El libro contenía lo que podría decirse, una historia dignificada sobre la raza negra y su protagonismo en la cotidianidad social más allá de las fronteras nacionales, consideran algunos autores.
Semejante osadía alarmó a quienes lo juzgaban, que al parecer no podían entender y, a sus vez los atemorizaba, lo que este hombre expresaba con su arte, a tal punto que lo obligaron en la vista del juicio a describir e interpretar el contenido de lo que llamaron Libro de Pinturas.
Aponte fue condenado y decapitado el 9 de abril de 1812. Su cabeza la colocaron en una pica y exhibida cerca de su casa ubicada en las actuales calles de Belascoaín y Carlos III, a manera de advertencia para quienes quisiesen imitarlo en sus ideas. En los años 1830 la antigua calle habanera Someruelos, nombre del gobernador español que lo condenó, fue sustituido por el de Aponte.
Tras su muerte, también pretendieron desaparecer el “Libro de Pinturas” para siempre. Es cierto que no está, pero a más de 200 años, basándose en las propias descripciones que Aponte hizo sobre sus dibujos durante el juicio, otros hombres y mujeres de su país y el mundo, libres, artistas, y luchadores por las causas de estos nuevos tiempos, reviven sus pinturas.
|