
Una rica historia avala la fecha que ha devenido celebración como Día Internacional de los Trabajadores. Sus orígenes se remontan a la demanda de los obreros de varias naciones por la reducción a ocho horas de la jornada laboral y fue establecido en la mayoría de los países por acuerdo del Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional, celebrado en París hace 130 años como homenaje a los Mártires de Chicago.
Cuba y Argentina fueron los pioneros en celebrar esta fiesta de los trabajadores desde 1890 en las calles, con una amplia concentración de obreros y trabajadores en general, donde no faltaron los comprometidos oradores que expusieron las necesidades de la clase obrera.
Más tarde, después de la intervención norteamericana, la celebración de esta fecha se organizó a través de actos, lográndose ya en 1918 en envío de un saludo a Lenin y a los revolucionarios rusos por parte de los trabajadores cubanos allí reunidos.
El Primero de Mayo continuó celebrándose a pesar de las represalias de los gobiernos neocoloniales, en medio de la organización de los sindicatos y la creación más tarde, en 1939, de la Confederación de Trabajadores de Cuba (CTC), bajo la dirección de Lázaro Peña.
Con el golpe de estado del 10 de marzo de 1952 los desfiles por el Día Internacional de los Trabajadores fueron suspendidos, aunque sí continuaron efectuándose actos a nivel de ingenios, colonias, fábricas y barriadas obreras.

La verdadera dimensión de la fiesta proletaria se alcanza en Cuba con el triunfo del Primero de Enero de 1959, no ya con demandas sino con consignas por nuevas metas productivas y de apoyo a la Revolución, conscientes de estar viviendo lo que expresara el Héroe Nacional José Martí: “Se viene encima, amasado por los trabajadores, un universo nuevo”.
Desde el Primero de Mayo de 1959 el escenario principal de las celebraciones por el Día Internacional de los Trabajadores ha sido la Plaza de la Revolución José Martí (hasta ese año Plaza Cívica) y todas las plazas principales de los municipios y las provincias a lo largo y ancho del país.
Aquel desfile revolucionario cargado de alegrías se inició a las 11 de la mañana en la Plaza y la multitud jubilosa portaba en alto machetes y banderas cubanas, en una patria libre e independiente.
Encabezaron el desfile en La Habana, tomados del brazo, Raúl Castro, Juan Almeida y los líderes sindicales. En Camagüey lo presidiría Camilo Cienfuegos y en Santiago de Cuba, Ernesto Che Guevara.
El Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz se encontraba en esos momentos en viaje hacia Buenos Aires, Argentina, para la celebración de la Conferencia de los 21, y desde el vuelo transmitió un mensaje de simpatía y solidaridad con la clase obrera cubana, calificando el Primero de Mayo como “día de toda la nación, de todos los que aman la Patria”.

Este Primero de Mayo de 2019 las plazas de toda Cuba se llenarán de colorido y allí se alzarán nuevamente las voces obreras y trabajadoras cubanas, junto al pueblo todo, para enarbolar con fuerza la trascendente consigna elegida para esta ocasión: “Unidad, Compromiso y Victoria”, inmersos en la batalla económica y en rechazo contundente a la aplicación del Título III de la Ley Helms Burton.
Este, sin dudas, será otro Primero de Mayo cargado de victorias.