| |
| PORTADA ENCICLOPEDIA >> NOTICIAS |
| _____________________________________________________________________________________ |
Maceo y su extraordinario talento político y militar |
| Publicado: 2019.06.14 - 12:11:23 / web@renciclopedia.icrt.cu / Ana Rosa Perdomo Sangermés |
| |
Del Mayor General Antonio Maceo Grajales nos llega el eco de sus hazañas militares y la imagen de su gallarda figura, machete en mano, sobre un brioso corcel, anteponiendo su elevada talla como escudo ante el enemigo.
Desde el propio 10 de octubre de 1868 aquel mulato santiaguero de seis pies de altura, siendo aún joven, ingresaba en el Ejército Libertador. Así comenzaba para él como soldado el duro bregar revolucionario, que ocuparía casi 28 de sus 51 años de existencia.
Fueron muchas las acciones de guerra desde entonces en sus inicios, como las de Ti Arriba, El Cobre, Jiguaní, y el asalto y toma de Mayarí, que le permitieron alcanzar el grado de teniente coronel y jefe de batallón de la división que operaba por Santiago de Cuba.
La Campaña de Guantánamo evidenciaría, una vez más, sus cualidades militares, que lo llevaron a ser nombrado por Máximo Gómez en 1871 como Jefe de Operaciones en esa zona oriental. Junto al legendario dominicano y jefe mambí marcharía después en la invasión a Occidente y participaría en la trascendental Batalla de las Guásimas, en marzo de 1874.
Su brillante trayectoria en la guerra le fue granjeando prestigio en un amplio sector de la dirigencia revolucionaria oriental. El reconocimiento militar se imponía al político, pero su protagonismo en la Protesta de Baraguá, el 15 de marzo de 1878, le dio la oportunidad de demostrar también sus cualidades como dirigente político que se equilibraban con su conocimiento militar.
La guerra de 1895–1898 materializó su elevado talento político y militar. El reconocimiento de la Asamblea de Jimaguayú, al nombrarlo Lugarteniente General del Ejército Libertador, expresó una dimensión cualitativa del grado de madurez alcanzado por la Revolución, dejando atrás los prejuicios raciales. El mérito patriótico y la aptitud se imponían como aval para ocupar responsabilidades en cualquier nivel.
La realidad demostró que Maceo, junto a Martí y Gómez, eran los inspiradores de la guerra necesaria. Su destacada presencia en la manigua estimuló a miles de patriotas orientales a empuñar las armas y reveló en la guerra de independencia un conocimiento militar muy depurado.
Obtuvo importantes victorias militares que lo colmaron de gloria y de fama internacional, como la de Cacarajícara en la zona occidental del país. Muchos en el campo enemigo aquilataron su estatura de excepcional jefe mambí.
En su pensamiento militar se advierte siempre la convicción de alcanzar el triunfo mediante la lucha armada, basada en el esfuerzo de los cubanos. Siempre creyó innecesaria la intervención norteamericana en la guerra, por los riesgos que correría la independencia cubana.
Un texto imprescindible, compilado en el libro Antonio Maceo: apuntes para una historia de su vida, del autor José Luciano Franco, acerca al lector a lo acontecido el 14 de junio de 1896, fecha de su último onomástico en vida.
Maceo se encontraba en tierras pinareñas, inmerso en la Invasión de Oriente a Occidente y en la preparación de sus tropas para propinar contundentes golpes a las filas enemigas españolas en los territorios de Santa Teresa y Bramales. Así transcurrió la víspera aquel 13 de junio con los preparativos de lo que sería al día siguiente un gran “festín” de balas y machetes, como había ocurrido un año antes en un combate de la zona oriental del país.
Pero el día de su cumpleaños, aquel 14 de junio de 1896, Maceo no combatió como esperaba. Recibió las felicitaciones efusivas de sus amigos y subalternos, que lo querían entrañablemente también por sus destacadas cualidades humanas, pero su mayor regocijo fue recibir las buenas noticias sobre las nuevas victorias de las fuerzas mambisas en otros territorios cubanos.
La historia hilvana sucesos y coincidencias trascendentes. Antonio Maceo y Ernesto Che Guevara nacieron precisamente en esa fecha, con 71 años de diferencia.
Por encima de sus respectivas épocas, salvando las diferencias en el tiempo y los problemas que tuvieron que enfrentar, Maceo y Che son hermanos en la gloria militar, en la profundidad del pensamiento político, en la fidelidad a la causa revolucionaria.
Los une la epopeya reeditada de la Invasión, la capacidad de mando basada en el talento militar, en la exigencia exhaustiva a los hombres, en el poder del ejemplo como garantía de una sólida disciplina revolucionaria. Los une la fuerza poderosa de la inteligencia, el arrojo, la hidalguía, la defensa intransigente de los principios revolucionarios y la combatividad sin tregua frente al enemigo.
|
| |
|
|
|
|
|
| |
|
|
|
Otros artículos del autor (a)
El Che, siempre en el corazón de los cubanos
En Cuba, una infancia protegida y feliz
Fumar no es un placer
El combate del Uvero: ejemplo de bravura y humanismo
¡La imagen y el sonido del pueblo cumplen 57 años!
|
| |
| Subir |
| |
|
|
|
| |
|
| |
|
|
 |
|