
La ciudad de Madrid durante el pasado año 2017, el día 21 de octubre, realizó su homenaje a la belleza histórica de esta capital.
Luna de Octubre es una celebración de luz, imágenes, música y creatividad; una fiesta cultural, artística y sensorial con el objetivo de homenajear los más de trescientos años de historia que el Paseo del Prado y los Jardines de El Buen Retiro llevan dedicados a la cultura, las ciencias, el ocio y el disfrute de los ciudadanos, configurando un paisaje cultural excepcional que aún hoy perdura y que la ciudad de Madrid quiere poner en valor ante la UNESCO como parte del Patrimonio Mundial.
Retomando el espíritu de la Ilustración, el programa de Luna de Octubre estuvo íntimamente ligado al tiempo y lugar en que se desarrolló, de manera que se utilizó este espacio para hacer un llamado a la conciencia colectiva. Lugares como la Puerta de Alcalá, las fuentes Cibeles, Apolo y Neptuno, la plaza de Cibeles, El Retiro, el Paseo del Prado o el Jardín Botánico fueron empleados por las intervenciones artísticas ideadas para sacar el máximo partido a cada uno de estos espacios o monumentos.

Se trata de una velada intensa en actividad y luz, desde las ocho de la tarde hasta las tres de la mañana del día siguiente fueron varias las actividades propuestas, entre ellas tres intervenciones audiovisuales a gran escala: 150 metros cuadrados de pantallas LED engastadas en los arcos de la Puerta de Alcalá donde se proyectaron. El colectivo artístico anónimo Luzinterruptus presentó la instalación Islas Plásticas llenando las fuentes de Cibeles, Apolo y Neptuno con sesenta mil botellas de plástico recicladas e iluminadas a modo de denuncia social contra el uso masivo de plástico.
La instalación artística nocturna Keyframes creada por Groupe Laps visitó el bulevar entre las fuente de Apolo y Neptuno, recreando historias mediante secuencias de iluminación programadas con personajes de luz. Waterlicht da nombre a la instalación del artista holandés Daan Roosegaarde, que llenó virtualmente el Paseo de las Estatuas de El Retiro para despertar la conciencia sobre la subida del nivel de las aguas como consecuencia del calentamiento global.

En la explanada de la estatua de Goya del Paseo del Prado La symphonie conique de la compañía Airvag transportó al público a un universo de formas abstractas, luz y sonidos empleando conos interactivos de ocho a catorce metros altura, con colores cambiantes y sonidos. En el estanque de El Retiro se pudo ver un espectacular concierto de Llorenç Barber donde los intérpretes pasearon entre el público y se deslizaron en barcas sobre el agua. El Salón de Reinos, antigua sede del Museo del Ejército, acogió la original propuesta La bétonnière boule à facettes del artista Benedetto Bufalino, donde una hormigonera se transformó en bolas de discoteca y se convirtió en el centro de una fiesta al aire libre.
Luna de Octubre es una invitación a un diálogo diferente entre el público y el paisaje cultural, una noche para la contemplación sin prejuicios del arte y del entorno, felizmente ligados en una propuesta que invita a despertar y tomar la noche.