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Los Ángeles de Tiza, un regalo de Enrique Pérez Díaz para el verano |
| Publicado: 2018.08.01 - 14:44:06 / alinaig@enet.cu / Alina Iglesias Regueyra |
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Aunque en los dos meses más calurosos del año los más chicos no desean hablar ni leer sobre la escuela, hay libros que ameritan la violación de esta regla tácita de todo el que estudia. Por eso les propongo para el mejor disfrute de nuestro estío un texto sorprendente del escritor cubano Enrique Pérez Díaz, titulado Los Ángeles de Tiza.
Defensor de los intereses de la infancia, el autor se mantiene en sus trece (quizás literalmente hablando) y no da tregua con este nuevo volumen, en su afán de llamar la atención sobre las injusticias que se cometen en nombre de la disciplina y el respeto por parte de los mayores hacia los menores, sean niños o adolescentes. En el caso de este volumen, se centra en una escuela secundaria, contexto donde ocurren los sucesos que se narran.
Los protagonistas, Ernesto y su hermana Mónica, pueden ser la encarnación de cualquier alumno de estas edades, quienes confrontan problemas cotidianos muy comunes en el entorno escolar y familiar, como una madre que lleva el peso del hogar en solitario, lo cual la hace debatirse entre la depresión y la impotencia, no obstante su empeño de trabajar arduamente para sacar a los hijos adelante. Este ambiente viciado le impide afrontar la adolescencia de sus hijos con originalidad y creatividad, con sabios consejos y deseos de compartir buenos momentos.
El cuestionamiento profundo de los métodos conservadores y escolásticos de la enseñanza que aún persisten en determinados centros, violatorios de dos siglos de progreso desde que Félix Varela nos enseñara a pensar que la letra con la innovación y la experimentación entra, mas no con la repetición, la monotonía y el castigo, es una de las ideas centrales presentes en el relato dirigidas al público adulto, pues las creaciones literarias de Enrique, en las propias palabras del autor, “no tienen edad”, son escritas para todo tipo de público, en cuanto a límites temporales de la vida se refiere.
Sin embargo, la obra no entraña un ataque frontal contra una profesión ni contra un segmento etario específico, es decir, los profesores adultos no son culpados de manera absoluta, sino sólo aquellos que han perdido la noción de la responsabilidad y la pasión profesional que implica el ser maestro. Ya en el desenlace de la obra, la sustitución casi en masa del claustro de la escuela por un personal más creativo y la permanencia de quienes una vez estuvieron atacados por los destructores y apáticos, es la evidencia de lo justiciero del mensaje que Enrique pretende mostrar.
Para ello se sirve de la más hermosa fantasía: la aparición en las pizarras de cada aula de unos bellos ángeles salvadores, dibujados a tiza, pero de manera tan misteriosa que no pueden ser borrados de ningún modo. Los dibujos se corporeizarán para ayudar a los muchachos en situaciones críticas, y desaparecerán cuando todas las tareas que vinieron a realizar estén cumplidas.
Sabiamente, el autor mantiene el anonimato sobre la creación de los alados seres hasta el final, cuando deja insinuada la autoría de semejante creación con una sola frase. El cierre dramatúrgico de la obra es magistral y completa una lectura llena de significados en distintos planos que les invitamos a disfrutar, en dependencia de la información o del conocimiento que tenga la lectora o el lector de cualquier edad.
En el argumento central se entretejen además otras historias paralelas como la muerte de un hermano, la ausencia y la recuperación paternas, las malas decisiones de una aparentemente desenvuelta muchacha, la complicidad de un profesor de inglés, extrañas coincidencias entre nombres y actitudes de distintos personajes; todo en un escenario muy cercano al mar, entorno amado por el autor y preferido por él para explotar literariamente como metáfora, alegoría, imagen o símil en multitud de escenas y secuencias de distinto calibre.
Los Ángeles de Tiza, publicada por la editorial Oriente y de muy reciente aparición en las librerías cubanas, destaca como una de las más completas y bien logradas historias de este autor cubano, quien es además periodista de formación, crítico literario, promotor, poeta e investigador de las letras para la niñez y la juventud, campo este último donde es una verdadera autoridad. Les invitamos a disfrutarla.
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