A los cubanos nos gusta discutir sobre cualquier cosa, así hace años, se discute sobre cuál fue la primera emisión radial que tuvo lugar en Cuba. Los historiadores aseguran que fue el 10 Octubre de 1922, aunque “debemos señalar, nos dice Rafael Suárez Yedra, que “antes de esa época ya existían varias plantas experimentales de aficionados que salían al aire, por ejemplo el compositor y director de orquesta, el camagüeyano Luis Casas Romero tuvo una de las primeras emisoras habaneras, ya que en mayo de 1923 lanzó al aire su estación 2-LC, desde su domicilio en Ánimas 99. Su hija y su hijo trabajaban en planta, ofreciendo programas en español e inglés. Recitaban, cantaban, ofrecían noticias, a las nueve sacaban el micrófono por el balcón y los habaneros escuchaban el cañonazo.”
Pero, oficialmente, repetimos, la planta que bajo las siglas de PWX la Cuban Telephone Comapny montó en el edificio de la empresa en Dragones y Águila, en la ciudad de La Habana, fue reconocida como la primera emisora fundada en Cuba.
La inauguración se inició con las notas del nuestro Himno Nacional, interpretado por Luis Casas Romero, el creador de El Mambí. Después del Himno desde el despacho presidencial habló el presidente de la República Alfredo Zayas, como curiosidad histórica les digo que lo hizo en inglés. El locutor Raúl Pérez Falcón presentó los temas musicales: “Linchsfrend” de Kreistger, solo de violín del profesor Joaquín Molina, “Rosas y Violetas” de José Mauri, “Presentimiento”, de Jove Sánchez de Fuentes. Las canciones fueron interpretadas por Rita Montaner, la primera voz femenina que se oyó por la radio cubana y finalmente “Princesita”, danzón y “Soy Cubano, criolla, cantadas por el tenor Mariano Meléndez, ambas originales de Luis Casas Romero, el que dirigió su propia orquesta.
Y anoten esta. Mucho antes que se regularizaran las emisiones de radio en cualquiera de los países del mundo, excepción hecha de Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia, ya Cuba disponía de una emisora de radio. ¡Logramos Medalla de Bronce! La Compañía de Teléfonos, para garantizarse una buena audiencia repartió entre sus empleados y funcionarios del Gobierno cubano, aproximadamente 50 receptores, los únicos existentes en el país.
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