La planta de la piña es originaria de continente americano, específicamente en la cuenca superior del Paraná, o sea entre Brasil, Paraguay y la Argentina.
Comercialmente no es recomendable explotar su carácter perenne dado a la disminución de la calidad del fruto a medida que se incrementa el número de cosechas.
Aunque originaria de las regiones tropicales de América del sur, esta planta es cultivada en la actualidad en disímiles zonas de clima cálido; sus flores son violáceas, crece aproximadamente 70 centímetros, es sumamente vistosa y posee largas hojas carnosas que se arquean hacia afuera, a partir del centro, dispuestas de tal forma que evitan la pérdida de agua.
La piña posee minerales como potasio, magnesio, calcio, hierro y sodio, así como vitaminas A, C y ácido fólico, y aunque los contenidos de estos nutrientes no son en realidad tan enfáticos como ocurre en otros frutos, sí es muy destacable su principal activo: la bromelina, enzima tan potente que es capaz de digerir aproximadamente mil veces su peso en proteínas, y de la que podemos obtener 87 miligramos en 10 gramos de fruto.
Resulta muy adecuada para la circulación pues este componente disuelve los coágulos que puedan formarse y fluidifica la sangre. Esto es una buena manera de evitar problemas circulatorios como trombosis, ataques cardíacos, apoplejías y, al mismo tiempo, disminuir la presión sanguínea elevada o hipertensión.
Entre sus beneficios están la acción diurética que facilita la evacuación de orina, ayudando a quienes tienen problema de riñón, vejiga y próstata, y también contribuye en la eliminación de toxinas por vía renal.
Es muy digestiva y contiene importante cantidad de fibra, se recomienda para evitar estreñimiento.
También, el jugo de piña tiene cierto poder antiséptico, por lo que se cree que ayuda en las inflamaciones de garganta y boca.
Los médicos recomiendan comer piña antes de las comidas estimula la secreción gástrica, por lo que previene la indigestión.
Otras cualidades están que ayuda a desinflamar en casos de hemorroides. Ya que desinflama y ayuda a evacuar líquidos. Tratamientos naturistas la indican en procesos inflamatorios, edemas (acumulación de líquidos en alguna región del cuerpo) y cuando hay retención de líquidos.
Se ha observado su eficacia en la prevención y tratamiento de las temidas complicaciones cardiovasculares de la diabetes, que en ocasiones requieren la amputación de los miembros.
Propiedades medicinales de la piña:
Aumenta la digestión a causa de una enzima llamada bromelina. Es digestivo, aumentando la metabolización de los diferentes nutrientes. Mejora la digestión proteica. Ayuda a perder peso, se lo considera un alimento calorías negativas. Esto se debe a que el cuerpo gasta más calorías en metabolizarla que las calorías que aporta. Ayuda a bajar el colesterol malo y triglicéridos, por su alto contenido en fibra y antioxidantes. Previene enfermedades cardiovasculares. Es anticoagulante. Es antiinflamatoria. Se utiliza para tratar llagas, heridas. Es útil para bronquitis.