
Cien años se cumplen, este martes, de la salida inaugural del RMS Titanic, uno de los transatlánticos que más curiosidad ha despertado en el mundo. Era el segundo de un trío fabricado por la clase Olympic, cuya pretensión fue dominar el negocio de los viajes transoceánicos a principios del siglo XX.
Entorno a su historia y trágico final, tienen lugar una serie de coincidencias, donde el número cinco es protagonista:

El posible Iceberg que impactó al Titanic fue fotografiado 5 días después del hundimiento por el marinero Stepfan Rehoreck.
En el momento del choque el buque rozó el iceberg abriéndose las placas de estribor, con seis brechas diferentes, que en total sumaron 5 compartimentos con agua.

A 5 años del siglo XXI, el barco ruso de investigación Keldish y una expedición de History Channel hallaron pruebas capaces de explicar el por qué la nave se partió en dos. Aquí es preciso aclarar que algunos sobrevivientes reafirman esta teoría y otros aseguran que el Titanic se hundió intacto.

El hundimiento tuvo lugar 5 días después de su salida inaugural. El 15 de abril de 1912, a las 2:20 de la madrugada.
La sobreviviente Lillian Asplund tenía solo 5 años cuando ocurrió la catástrofe. Falleció el seis de mayo de 2006 en Massachusetts, Estados Unidos y, como su madre, siempre se negó a dar testimonio sobre el desastre.

Expertos afirman que si el Titanic hubiese dispuesto de 5 segundos más, a la hora de divisar el témpano, se hubiera evitado la colisión. Con 5 segundos menos el buque se hubiese estrellado de frente.
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