El 31 de diciembre de 1958 fue tomado el cuartel de Yaguajay, acción que había comenzado el 21 de ese mes en aquel poblado del norte de la entonces provincia de Las Villas.
Al frente de la acción estuvo Camilo Cienfuegos, el Héroe de Yaguajay. "No tuvo aquellos honores y aquella gloria porque alguien se los diera, sino porque se los ganó", diría de él el líder histórico de la Revolución Fidel Castro.
Camilo ya había sido ascendido por Fidel a Comandante, el 26 de abril de 1958. Entonces le asignó la tarea de dirigir la columna invasora 2 Antonio Maceo que, junto a la 8 Ciro Redondo, bajo las órdenes de Ernesto Che Guevara, extendieron hacia el occidente las acciones militares empezadas en la región oriental.
Para el 20 de diciembre de 1958 y liberadas ya casi todas las localidades del norte espirituano, las tropas de Camilo centran sus esfuerzos en dirección a Yaguajay, sin descuidar los poblados de Zulueta, Remedios y Caibarién, entre otros que permanecían en manos de la tiranía. Ese mismo día 20, desde la madrugada los rebeldes al mando del Comandante Félix Torres y el capitán William Gálvez atacaron el poblado de Mayajigua.
Las acciones en Yaguajay comenzaron el 21 de diciembre. Los rebeldes sitiaron inicialmente algunos puntos fuertes enemigos: el Ayuntamiento -lugar en el cual radicaba la jefatura policial-, el Hotel Plaza y la Planta Eléctrica. Dos días después se estrechó el cerco y en la madrugada del 24 el Ejército Rebelde arreció el fuego, hasta tomar el Hotel.
Para el 31 de diciembre el Ché (1) le enviaría a Camilo un mortero y una bazuca. Camilo daría el siguiente parte al Ché: “Ché, se rindió Yaguajay, estoy contando las armas (…) te veo mañana.” Después de 11 días de combate, los guerrilleros alcanzaban la victoria y se combate todo el día. Durante las jornadas de cerco a Yaguajay, el Che lo visitó en tres ocasiones y Camilo estuvo en Santa Clara una vez, sobre todo en busca de reforzar el armamento.
Aquella batalla de Yaguajay fue una proeza y su principal jefe -Camilo- solo tenía 26 años, cuando enfrentó a un enemigo poderoso con alrededor de 350 hombres bien armados, una cifra muy superior a la de los combatientes encabezados por el Héroe de Yaguajay.
En su obra Camilo, Señor de la Vanguardia, William Gálvez cuenta que en la segunda ocasión en que, aprovechando una tregua, Camilo fue al cuartel a persuadir a sus adversarios para que aceptaran la rendición y evitar más sangre, llevó mazos de tabacos y ruedas de cigarros y los repartió a los soldados que empezaron a pedirle objetos personales; Camilo les regaló una cadenita, un pañuelo, un bolígrafo y la bufanda atada a su cuello.
Finalizaban así, invictamente, el plan de operaciones al norte de Las Villas, el combate más largo de aquel territorio y uno de los más importantes de la ofensiva final del Ejército Rebelde, unido a otros como el de Guisa, la toma de Maffo, dirigidos por el propio Fidel, y la batalla de Santa Clara por el Ché.
Notas:
1- El Ché había visitado a Camilo pero estaba en ese momento en Santa Clara, ciudad considerada como el centro político-administrativo y militar del territorio. En su guarnición tenía casi 3 000 soldados y cientos de policías batistianos. Para la toma de esa urbe del centro del país se consideró indispensable utilizar también las tropas de Camilo.