
Ana Margarita Oliva Núñez ha consagrado un cuarto de siglo de su vida al estudio e investigación sostenida de la magna obra de nuestro José Martí.
Desde hace más de 25 años integra la nómina de la Sala Cubana de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí (BNCJM por sus siglas), donde lidera, cuida con celo, promueve y recomienda su gran tesoro documental: la Colección Martiana.
Con exquisita dicción al hablar, en agradable color de la voz y bajo tono, que aprendió, según me dijo, desde la cuna familiar, Ana Margarita esboza el trabajo diario y tema martiano en su cosmovisión, con el mismo fervor de los amantes y enamorados del amor.
Ella se sabe martiana y el Apóstol arropa su alma desde el epicentro de sus sentimientos y energías. Quien ama y vive la vida desde la ética y visión martianas; entiende el amor y los valores humanos junto al Maestro Mayor, quien puso la pasión a todo lo que dijo, escribió, e hizo en 42 eneros de interminable refulgencia.
A veces se emociona, según el tema en análisis. Otras, se muestra mucho más apacible y serena; pero siempre afloran en sus palabras y muy delicados gestos femeninos, el gran afecto por la obra y legado martianos y por sus libros y textos, que acaricia entre las manos, cual delicadas flores del jardín de la sabiduría. ¡Son sus tesoros! para adorar. No me lo dijo en la entrevista, pero lo advertí primero y comprobé después, en la Sala de tareas.
- Desde su experiencia de 25 años en la Colección Martiana de la Sala Cubana, en la Biblioteca Nacional, cómo interpreta el pensamiento tan abarcador de José Martí… cómo lo ve y sintetiza en el cotidiano?
“El pensamiento martiano posee muchísimas aristas. Estamos acostumbrados a ver al Martí político, estratega, periodista, escritor, apasionado por la literatura; pero, prefiero verlo en nuestro cotidiano como ser humano, como el hombre universal que es. Amó intensamente. Era poseedor de una ilimitada capacidad para amar. Amaba a los niños y a las niñas. Y es por eso que desde su infancia comienza a relacionarse con la literatura infantil de la época. Leyó, por ejemplo, “El álbum de los niños, que era una revista del siglo XIX, para ir creando, desde mi punto de vista, los cimientos sobre los cuales nacieron luego sus escritos a los pequeños y a través de los mismos, expresar sus sentimientos. Aprecio que su preocupación acerca de los niños y las niñas era fundamental, básica.
“Desde mi punto de vista, esos sentimientos se corresponden con sus valores éticos. De repente pienso en un libro que se llama Código Martiano o de Ética Nacional (Seoane, Fernández y Cía. La Habana. 1943), realizado por Carlos Alberto Martínez Fortún y Foyo (1), divididos en cuatro libros donde el autor hace una recopilación muy interesante sobre el pensamiento martiano. El primero es “Patria Humanidad”, donde enfatiza sobre los sentimientos patrióticos, el deber, el derecho, la justicia, la paz; es decir, todo lo que Martí escribió acerca de esto. En otro texto del propio volumen Martínez recopila todo lo que tiene que ver con la familia, fundamental en nuestros días. En ese Código de Ética martiana está muy bien planteada su visión acerca de la ética familiar. El otro texto se consagra al tema cultural, a la estética, a la belleza; es decir, lo entendido por el Apóstol sobre este tópico y también nos presenta lo relacionado con el altruismo; en fin, refiere una serie de sentimientos, valores éticos muy bien pensados en esta recopilación que en un solo volumen, reitero, recogió el investigador cubano Martínez Fortún y Foyo, quien también trata el tema de las razas, algo muy importante en la estrategia de nuestra Revolución. Por eso digo que para hablar de Revolución cubana y pensamiento cubano, debemos hablar de José Martí, humanista, por excelencia.
“Martí fue humanista, apasionado, amoroso. Amó mucho a las mujeres. Con su sabiduría sabía llegar a ellas, con respeto. Cuando encontraba algún detalle que le llamaba la atención en una mujer, era capaz de admirarla y expresarlo de la manera más elegante, caballerosa y encumbrada y bella. Algunos testimonios sobre Martí llegados a nuestros días expresan que él no rehusaba dedicarle una frase elegante o halagadora a la fémina considerada presuntamente fea por los demás. El no admiraba a las mujeres por sus cualidades físicas y siempre destacó en ellas sus dotes especiales para la procreación; dar vida a otro ser humano, para Martí era algo sublime, ¡precioso!”
- Cuando estudiamos sus cartas a la niña María Mantilla encontramos algunos de esos códigos de la ética martiana, sus sentimientos y visión acerca de la esencia femenina… Ese texto de mi cabecera es simbólico sobre el tema de la familia y el protagonismo femenino…
“Esas cartas son espléndidas. Siempre le recomiendo a mis usuarios que las lean, sobre todo a los más jóvenes. Martí hace galas de sus conocimientos hacia la instrucción, no solamente aconseja como un padre a la niña, llamándole la atención sobre su elección de pareja y su comportamiento en la relación de pareja, visto desde la época que vivió Martí; pero con esencias aún vigentes. También la instruía en algunas materias como geografía, historia y le habla de que la mujer no es objeto sexual y debe prepararse para su futuro y que no sea dependiente al hombre. Observe la visión de futuro de Martí desde su tiempo alertando a María Mantilla para que se preparara y fuera independiente, algo atípico en aquel contexto. Así le recomienda crear su Escuela donde pudiera dar clases de piano, para desarrollar esas aptitudes que él veía en la niña y desde esa perspectiva, se preparara para la vida. ¡Es tan bello!”
- Sabiéndonos martianos y martianas, ¿cómo orientaría esa necesidad de seguirlo, interiorizarlo y vivirlo en nuestro andar cotidiano?
Ana Margarita se emociona y baja la cabeza... Luego me mira a los ojos y dice en un tono aún más bajo: “Creo que Martí con su alma, espíritu, ¡Sol!… es un iluminado… Él tenía eso. Lo tiene todavía y creo debemos verlo en su integralidad, humanismo y en esa ilimitada capacidad de amar. Hablé antes de su amor hacia los niños, las niñas, las mujeres, pero debemos verlo también en su amor hacia sus hermanas, padres, su familia, los ancianos, los amigos. Él amó a sus amigos. La gente que lo rodeaba o convivía con él, dan fe de esos profundos y auténticos sentimientos. Pero Martí fui también muy modesto, sencillo, elegante, ¡muy elegante! en el trato e interacción, incluso, entre hombres, aún en desacuerdos y en momentos cruciales de su vida.
“Hoy que me pregunta cómo entender, interiorizar y ver a Martí cada día, puedo decirle que siempre recomendaría a todas y a todos mis compatriotas, escudriñar aún más en sus escritos, en toda su obra y más allá de esa profunda consulta, tener a José Martí todos los días de la vida como un miembro de cada familia cubana.
“Por favor, permítame comentarle que uno de los primeros libros que me regaló el día de mi cumpleaños un tío mío, con vasta cultura, ya fallecido, llamado Juan De Jesús Oliva, quien fuera profesor de inglés del Conservatorio de Música “Amadeo Roldán” aquí en La Habana y quien nos dejó una muy valiosa biblioteca, fue precisamente “La Edad de Oro”. Recuerdo que era una bella impresión en colores, que se hizo aquí en los primeros años de la Revolución.”
- Impresiona que su adicción por la buena lectura viene de esa rica herencia familiar…
“Si!... imagínese que desde muy pequeña me formé en una familia de maestros, de educadores. Los tíos de mi papá, mis tíos abuelos, eran profesores de letras y nos exigían desde pequeños escribir muy bien, con caligrafía palmer y cuando yo estaba en edad escolar me insistían y exigían una correcta caligrafía palmer y dicción al expresarse. Creo que esa educación y crianza recibida desde la familia, marcó mi impronta y adicción por las buenas lecturas, primero en la casa; luego, en el camino profesional y laboral hasta nuestros días. Ahora esa formación es reciprocada a la familia formadora, pues ayudé muchísimo a mi madre en su tesis de graduación en la Universidad del Adulto Mayor, consagrada justamente al tema Martí Maestro, en todo el ideario pedagógico martiano.”
La especialista de la BNCJM me había comentado que en un encuentro nacional celebrado en la provincia cubana de Villa Clara (unos 280 kilómetros de La Habana) sobre promoción de lectura, entre otros temas afines, presentó una ponencia con énfasis en la misión del importante centro cultural en el país y al respecto, solicité sus precisiones.
“La Colección Cubana que poseemos actualmente en la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí, que es el fondo cubano más valioso y patrimonial del siglo XIX, está puesta desde sus inicios en función de fomentar el desarrollo de la cultura y de la sociedad cubana por su primer director Domingo Figarola Caneda; y junto a la Colección Martiana cumplen hoy con uno de los legados más preciados e importante que nos dejara El Maestro: ´Ser cultos es el único modo de ser libres´. Atesora la obra de José Martí publicada en Cuba y en el extranjero con más de 1000 ejemplares. Contiene las diferentes ediciones de las Obras Completas que se han publicado, así como toda la Bibliografía Activa y Pasiva del Maestro, en español y otros idiomas. Brindamos un servicio de referencias, personales, por teléfono y por correo electrónico.” (2)
- Entiendo que su trabajo como especialista de la Colección Martiana completa las recomendaciones o referencias por diversas vías, además de la presencial aquí en esta Sala Cubana… ¿Cómo y cuándo consultarle fuera de la sala?
“Ofrecemos referencias a los usuarios por el número telefónico, (+53) 78817079, (Sala Cubana), de lunes a viernes, en el horario de ocho de la mañana, a seis y quince de la tarde. También interactuamos con los interesados a través del correo electrónico anamo@bnjm.cu”
- Especialista, promotora de la lectura y me atrevo a decir, educadora, porque esos desempeños son complementarios, desde mi punto de vista. Si tuviera que recomendar cinco libros, de y sobre José Martí, a las personas que usted más ama… ¿cuáles serían esos títulos?
“El epistolario martiano, publicado en cinco tomos, porque considero que el caudal de información y su esencia humanista es una guía fundamental para la vida. También recomendaría concretamente, Cartas de José Martí a María Mantilla, además de su poesía total, para el placer de recrearnos en su literatura, en este caso, su poesía completa, versos libres, sencillos, la poesía de amor, ¡toda!... En esa recomendación a mis seres muy amados, no debe faltar el Código Martiano o de Ética (1943) de Carlos Alberto Martínez Fortún y Foyo, que mencioné antes. Hay muchísimos libros, pero me gustaría recomendar entre esos cinco títulos que me pide, El Martí que yo conocí (1945), de la estadounidense Blanche Zacharie de Baralt (3) donde su autora, quien fuera gran amiga de Martí, nos presenta interesantes testimonios acerca de la personalidad martiana.”
Ana Margarita Oliva Núñez tiene “ángel” y anzuelo en la expresión oral. Escucharla hablar sobre su trabajo en la Biblioteca Nacional es ejercicio de encantamiento. Verla luego entre armarios de madera preciosa y anaqueles del piso al techo, repletos de libros, prensa, iconografías y papelería patrimonial, es tentación a seguir sus huellas en tan noble servicio. Conversar con esta mujer preciosa desde la visión cualitativa martiana de la belleza, es, a mi modo de ver, la gratitud y hermosura del sentimiento; también ofrenda de mi oficio en continuo adiestramiento y aprendizaje.
Notas y fuentes bibliográficas:
(1) El autor del Código Martiano o de Ética (1943) Carlos Alberto Martínez Fortún y Foyo fue escritor e historiador. Nació en Placetas el 28 de septiembre de 1890 y murió en Cuba, 1971. Nieto del Coronel de Caballería don José Andrés Martínez-Fortún y Erlés (1824-1884), fundador de la villa de Placetas y hermano de José Andrés Martínez-Fortún y Foyo, primer historiador placeteño. Fue Doctor en Derecho Civil y Público, etnólogo y uno de los más esclarecidos intérpretes de la obra de José Martí. (Fuente: Sitio Web, “La Villa de los Laureles”.
(2) Entre las valiosas obras que atesora la Colección Martiana de la Sala Cubana de la BNCJM se reconocen, por su antigüedad y contenido: - La segunda edición publicada en Nueva York (1889) de la Traducción hecha por José Martí a la novela escrita por la autora norteamericana Helen Hunt Jackson titulada: “Ramona”; - La primera edición de “La República Española ante la Revolución Cubana” publicada el 15 de febrero de 1873 en Madrid (4 ejemplares que se encuentran en la Miscelánea Antillana e Histórica respectivamente. Misceláneas valiosas donadas por uno de sus grandes amigos, patriota cubano Gabriel Millet a la Real Sociedad Económica de Amigos del País que han pasado a integrar nuestros tesoros bibliográficos. (Fuente: Cortesía de nuestra entrevistada)
(3) El libro titulado, “El Martí que yo conocí”. Editorial Pueblo y Educación, La Habana, 1945, fue escrito por la entrañable amiga de José Martí, Blanche Zacharie de Baralt, nacida el 17 de marzo de 1865, en Nueva York y fallecida en 1947, en Ottawa, Canadá. Cuentan que Blanche de belleza delicada, cantaba maravillosamente y era una mujer de cultura encumbrada, formación cosmopolita y políglota. En Cuba, con su esposo e hijos, edificó su hogar, educó a sus hijos a la manera más prestigiosa de las familias cubanas de su época. Matriculó en la Universidad de la Habana y fue la primera mujer graduada en Filosofía y Letras de ese alto centro docente. (Fuente: EcuRed. (Fotos: autora y su entrevistada)
|