La mayoría de las personas desprendemos alrededor de 1.4 litros de sudor por hora cuando hacemos ejercicio. La mayor cantidad registrada de transpiración emanada por un deportista fue 3.7 litros por hora y sucedió en 1984 con el maratonista Alberto Salazar.
Si no bebemos para recuperar líquido y electrolitos, sufriremos problemas en el organismo. Los especialistas señalan que el corazón nos fallará una vez que hayamos perdido el 25% por ciento de nuestro peso en sudor.
Mejorarán sitio turístico ecuatoriano donde se observa apareamiento de las ballenas jorobadas
El gobierno de ecuador destinó 64 millones de dólares hasta el año 2015 para invertir en el desarrollo turístico de Puerto López, provincia de Manabí, donde cada año miles de visitantes observan el apareamiento de las ballenas jorobadas.
Esa especie llega desde las gélidas aguas de la Antártica a esta parte de la costa ecuatoriana, trayecto que forma parte del ciclo de vida de los cetáceos.
Algunos románticos catalogan este recorrido como un ritual de amor, dando inicio a la gestación de las ballenas que culmina para completar su ciclo biológico al año siguiente, llegando a Puerto López para concebir en las menos frías aguas del mar ecuatoriano.
La acción del gobierno ecuatoriano se denomina Proyecto de Intervención Territorial Integral. Representará un verdadero cambio en la calidad de vida de las personas que viven en poblaciones como Puerto López, en cuanto a protección ambiental, zonas urbanas, franjas turísticas, obras emblemáticas y alcantarillado.
El sonido “cuac” es solo propio de algunos patos
El típico “cuac” que asociamos con los patos solo es propio de las hembras ánade reales y otras pocas especies de pato.
Esa es la vía que utilizan las mencionadas aves para comunicarse con otros patos y gansos. Los machos emiten un sonido más discreto y raspado, no hacen “cuac”. Los gansos dicen “honk”.
Sea como sea, los patos usan estos sonidos para mantener a la familia junta o para llamar a las crías para que se mantengan cerca. Así es en tierra, agua o aire.
Durante el vuelo, los músculos del pecho se contraen cuando aletean hacia abajo, momento en que exhalan el aire. Por ello, la frecuencia de sus llamados depende de cuán rápido están volando.
Cuando el pato está en tierra y quiere mantener a la familia junta, su llamado es más pausado y el volumen, más bajo.