El Lyceum Mozartiano de La Habana despide el año con la música de tres grandes compositores cubanos del siglo XX y XXI: Harold Gramatges, Argeliers León y Alfredo Diez Nieto.
La cita bajo el título de Tres centenarios en la música y protagonizada por el reconocido pianista Ulises Hernández, tendrá lugar este jueves 20 de diciembre, a las 7.00 p.m., en el Oratorio San Felipe Neri, del Centro Histórico habanero.
“Este concierto es de cierre de año para el Lyceum y está dedicado a estas tres figuras cimeras de la música –afirma el maestro Ulises Hernández y añade sobre las intenciones de la curaduría: “hay una especie de panorámica de ese siglo XX donde coinciden Argeliers, Gramatges y Diez-Nieto; la sonoridad va a ser esa, he seleccionado de estos compositores obras muy bellas, que van a gustar mucho. Esa vanguardia fue estridente, rompió con los cánones de la música romántica o composiciones con ese espíritu y creo que escucharán, sin ser románticos, obras muy agradables”.
Como gran atractivo de la velada, en la primera parte, se estrenará Suite Infantil, de Gisela Hernández; y además se podrán escuchar Tres obras para piano, de Carlos Fariñas; y Tres bocetos para piano, de Leo Brouwer.
El programa incluye también Pensando en ti, de Gramatges, para el que se han invitado al violinista Manuel Alejandro de la Cruz y la cellista Gabriela Nardo, el Trío No. 2 para violín, cello y piano, de Diez Nieto, el Homenaje a un amigo, para piano y banda magnetofónica, y la Sonata de la Virgen del Cobre No. 3, para piano solo, ambas de Argeliers León.
Finalizará el concierto la Serenata para orquesta de cuerdas, de Gramatges, en la interpretación de la Camerata Romeu que dirige la maestra Zenaida Romeu.
Al respecto el director del Lyceum Mozartiano subraya sobre la agrupación invitada: “Haremos una obra juntos de Argeliers León que se llama Sonata a la Virgen del Cobre, es una pieza muy linda -escrita para orquesta de cuerdas y piano-, que se ha hecho muy poco. La reestrené cuando Argeliers cumplía 90 años y no se había vuelto a tocar, por eso la invitación a la Camerata y también para tocar una obra que ellas interpretan de manera magistral que es la Serenata… de Harold Gramatges”.
“Cuando Zenaida grabó la Serenata… con la Camerata, Harold tuvo esta expresión: ‘esto fue lo que soñé’. Esta obra había sido asumida por otros artistas, pero la apropiación de la maestra Zenaida fue el gran aporte de esa interpretación; justamente coincidieron en los puntos interpretativos de su criterio y eso ha sido muy importante, y los que asistan al concierto se llevarán esa referencia”.
“Además de estos compositores agasajados tendremos otros creadores en el programa como Leo Brouwer, Gisela Hernández, a la que le he dedicado mucho tiempo a través de una investigación y un disco que grabé con obras de ella, y Carlos Fariñas que recientemente en el Oratorio San Felipe Neri celebramos su aniversario de nacimiento, son tres obras para piano muy poco conocidas, incluso a mí me llegaron gracias a su viuda, quien me hizo llegar estas partituras y me resultaron muy interesantes porque son temas que él escribió para piano, algunos dedicados al cine.
Un estreno mundial
“Cuando estaba haciendo el disco de Gisela Hernández creía que había grabado la integral de su obra para piano -que no es muy extensa-, pero aparecía en algunos escritos que ella tenía una danza para la muñeca latinoamericana, a la muñeca negra, a Blancanieves”.
“Empecé a investigar y la información me la dio Rosa Marquetti, que sabía que posiblemente a través de la ACDAM (Agencia Cubana de Derecho de Autor Musical) pudiera encontrar los originales. Después al final Marta Bonet quien me apoyó muchísimo en eso y con su autorización pudimos, en los archivos nacionales, acceder a los originales de la pieza que he llamado: Suite infantil.
“La obra tiene muchas partes y -aunque ya está grabada en el disco-, la estrenaré ese día. Es bellísima y aunque es una música que se titula Suite infantil, no es para que los niños la toquen porque requiere un desarrollo en el instrumento para interpretarla, pero sí es en el sentido para que los niños disfruten lo que están escuchando y creo que amenizará el concierto.
“No estoy seguro de si Gisela la concibió como Suite o piezas por separado. A mí me llegaron todas las piezas al mismo tiempo y todas tienen como anotación en sus originales: ‘música infantil’. Hay un preludio, una sucesión de danzas y hay un tema con variaciones al final. Todo eso para mí indica que esto iba a ser una sola obra.