
Nuevas investigaciones en las manifestaciones artísticas de las artes orientales han propiciado diferentes aportes al conocimiento de la colección del Museo Nacional de Artes Decorativas (MNAD) de La Habana, que celebra este 24 de julio, 55 años de fundado.
La emblemática institución celebra la fecha con varias acciones culturales, entre las que trasciende la reapertura del salón permanente de arte oriental a través de varias piezas de la colección realizadas en cerámica, jade, porcelana, marfil o cristal.
“Cambiamos toda la curaduría del salón –explica el curador de la colección de arte asiático del MNAD, máster en Ciencias Yosvanis Fornaris Garcell–, con una muestra permanente que nos entrega una mirada más actualizada a las artes decorativas, a través de un montaje con aires de modernidad, y esa frescura será lograda sin violentar las características propias del diseño interior de los espacios del museo, sin ser agresivo con los cambios, lo que vamos a hacer es algunas adaptaciones contemporáneas sin sobrepasar las concepciones originales del lugar”.
Para el especialista, lo novedoso de este montaje radica en la museología, en los discursos y en las piezas que se exhibirán:
“Son piezas de abanicos que antes no se había exhibido de manera permanente, entre ellas hay una selección de abanicos chinos que pertenecieron a Dulce María Loynaz, además mostraremos la obra más antigua del museo que es de cerámica china y data de una dinastía que está entre los siglos VII y IX de n.e.”
El montaje del salón oriental integra también una colección pequeña, pero de muy buena calidad, de jades chinos que van del siglo XVII a principios del XX. De igual forma tendremos la posibilidad de apreciar pequeñas botellas de rapé bellamente decoradas, realizadas en distintos materiales y que pertenece a la colección del museo.
Según nos comenta el museólogo estas modificaciones nacen de su maestría en China culminada el pasado 2018 y en la que se especializó en arqueología en la especialidad de estudios de cerámica china antigua, y esos estudios han posibilitado tal resultado.
“Al acceder al conocimiento más fiel de la historia del arte chino y, en segundo término, a la comprensión global de nuestra colección, esa combinación de ambas cosas me permitió descubrir piezas de gran valor, muy importantes que nunca se han exhibido o no integran la exposición permanente y, en cambio, otras de menor calidad era exhibidas, y ahora decidimos mostrar otras piezas que resultarán de mayor atractivo”.
El curador de la colección de arte oriental en MNAD nos aclara que el salón oriental aunque hace énfasis en algunas manifestaciones de arte chino no es la intención de la propuesta:
“La preponderancia del arte chino está dada por el gran volumen de piezas que nosotros tenemos en el museo con piedras duras, abanicos, marfil, cristal, y mobiliario; en los otros países no sucede así, por ejemplo, de Japón tenemos porcelana y marfil, hay una pieza de Tailandia, otra de Nepal, de la India, mantenemos esas obras en representación del arte de las naciones del oriente porque no es una sala de arte chino, sino del arte oriental”.


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