
Recientemente Estados Unidos anunció para el venidero 2 de mayo la entrada en vigor del Título III de la Ley Helms-Burton, aprobada en 1996, y que permite que ciudadanos o empresas estadounidenses que sufrieron pérdida de propiedades por la ley de nacionalización del 5 de julio de 1960 puedan demandar a compañías o personas que en la actualidad “trafican” con esos activos, sin importar su país de procedencia.
Reacciones

Alberto Navarro, embajador en Cuba de la UE
“Nuestra reglamentación permite a las empresas europeas contraatacar a iniciativas eventuales de las empresas americanas", afirmó hace unos días en La Habana Stefano Manservisi, director general de Cooperación Internacional y Desarrollo de la Unión Europea (UE). Por su parte, Alberto Navarro, embajador en Cuba de la UE, dijo que “la zona euro se ha dotado de una legislación antídoto, un reglamento interno que protege a sus ciudadanos y empresarios de las disposiciones de la legislación estadounidense”.
“Al igual que lo han hecho países como Canadá, Japón y México, los ciudadanos europeos tienen la obligación de no colaborar con el proceso y tienen la posibilidad de reclamar contra esas empresas que pidan indemnizaciones por supuestas utilizaciones de propiedades confiscadas en la nación antillana”, aseveró Navarro, al adelantar que la parte europea no respondería a las demandas del Título III.
La UE pudiera con abrir una disputa ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) contra Estados Unidos, según The Wall Street Journal. Ese medio publicó que la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, y la comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmström, enviaron una carta al secretario de Estado Mike Pompeo, en la que expresaron su "grave preocupación" por las recientes decisiones de Washington.
Por su parte, el ministro español de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, se pronunció en términos similares. “Lo siento, pero vamos a entrar en una fase de extrema litigiosidad ante la OMC y los abogados van a tener mucho trabajo”, aseguró en declaraciones en la Casa de América de Madrid.
El Título IV, que también se activará, restringe la entrada en territorio de aquel país de quienes supuestamente hayan confiscado propiedades de estadounidenses en Cuba o que hayan “traficado” con dichas propiedades.
Otra de las reacciones de esta última semana ha sido la del gobierno de México que emitió un comunicado mediante el cual anuncia que protegerá a sus empresas que realizan o tienen interés en realizar negocios con Cuba. El comunicado rechaza la aplicación de leyes comerciales unilaterales con carácter extraterritorial violatorias del derecho internacional, como la Helms-Burton.
También según Prensa Latina, la Coordinadora Ecuatoriana de Amistad y Solidaridad con Cuba en Ecuador se sumó al rechazo internacional a la decisión de Estados Unidos. Esa organización consideró que el alcance extraterritorial de la medida viola la soberanía cubana y de terceros países.

Eliot L. Engel, presidente del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos
Y Eliot L. Engel, presidente del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, expresó a través de un comunicado que la aplicación de esa política aislará aún más a su país de América Latina.
Para el congresista estadounidense James McGovern, la Helms-Burton: “No es constructiva ni productiva y debería anularse”.
Más del Título III de la Helms-Burton
El Título III de la Ley Helms-Burton permaneció suspendido de manera ininterrumpida desde su entrada en vigor.
En enero pasado el gobierno estadounidense decidió suspender el título III por apenas 45 días para, el 4 de marzo, renovar dicha suspensión por un período de 30 días, lo que abre la puerta a su aplicación. Cuando culminó el plazo, anunció otra prorroga de 30 días, agregando que a partir del 19 de marzo permitiría presentar demandas ante sus tribunales contra empresas cubanas incluidas en una lista de las sancionadas por Washington. El pasado 4 de abril, Washington se volvió a postergar la implementación completa de la ley Helms-Burton, hasta el 1 de mayo. Y el pasado 17 de abril el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Bolton, declaró su entrada en vigor.
El Título III está considerado por expertos como contraproducente en el Derecho Internacional, por su carácter extraterritorial.
El anuncio de la aplicación del Título III de la Helms-Burton es el resultado de una serie de los realizados por la actual administración de Donald Trump.
De la Helms-Burton

El 12 de marzo de 1996, el presidente estadounidense Bill Clinton firmó y puso en vigor la llamada Ley de la Libertad Cubana y Solidaridad Democrática, más conocida por los nombres de sus promotores, Jesse Helms - senador por Carolina del Norte- y Dan Burton -representante por Illinois-.
Esa normativa unilateral sanciona a empresas extranjeras que mantienen operaciones en Estados Unidos y que, a la vez, hacen negocios con la mayor de Las Antillas de manera directa o mediante terceros países. Sin dudas endureció y convirtió en ley el bloqueo de los Estados Unidos contra Cuba, impuesto en 1962, el presidente John F. Kennedy.
Impide además a terceros países la venta a los Estados Unidos de productos con componentes cubanos, así como la venta a la isla caribeña de productos con componentes del país norteño. Al mismo tiempo, impone sanciones sobre el otorgamiento de ayudas públicas o privadas, e impide la realización de transacciones económicas entre ambos países.