El día que me regalaron el título “El periodismo como misión”, aún sin leerlo, insinué un presagio: será mi texto de cabecera. ¡Acerté!.
En el cofre de mis tesoros conservo esta segunda edición ampliada del sello editorial Pablo de la Torriente (La Habana, 2012) con prólogo y compilación del Doctor Pedro Pablo Rodríguez, quien para esta entrega nos presenta sobresalientes ensayos y artículos de expertos cubanos e internacionales acerca de la obra periodística de José Martí. Rúbricas que junto a las de Rodríguez, subyugan y tientan a una lectura sin interrupciones.
Fina García Marruz, Caridad Atencio, Salvador Morales, Ana María Álvarez Sintes; Mercedes Sera Arnaiz, Mayra Beatriz Martínez, Carmen Suárez León, Ivan A. Schulman, Enrique López Mesa, Frida Weber, Jorge Benítez, Susana Rotker, José Miguel Marinas, Salvador Arias García, Ibrahim Hidalgo Paz, Ramón de Armas Delamarter-Scott, y Jorge Hernández Alvarez, unen sus firmas a la de Pedro Pablo Rodríguez en este compendio acerca del periodismo martiano, al cual se le anexan tres magistrales cartas de Martí dirigidas a Bartolomé Mitre y Vedia, una de ellas, y dos a Manuel Mercado.
En una de éstas misivas a Mitre y Vedia, fechada en New York, el 19 de diciembre de 1882, Martí asegura su punto de vista sobre la censura (la crítica) y la libertad de expresión:
“Me dice usted que me deja en libertad para censurar y lo que, al escribir sobre las cosas de esta tierra, halle la pluma digno de censuras. Y esta es para mí la faena más penosa. Para mí la crítica no ha sido nunca más que el mero ejercicio del criterio. Cuando escribía juicios de dramas, callar sobre los malos era mi única manera de decir que lo eran. Puesto que el aplauso es la forma de la aprobación, me parece que el silencio es forma de desaprobación sobrada (…) Suelo ser caluroso en la alabanza, y no hay cosa que me guste como tener que alabar; -pero en las censuras, de puro sobrio, peco por nulo. Cuando haya cosas censurables, ellas se censurarán por sí mismas (…)”
La prosa martiana, en sus escritos periodísticos, más allá del caudaloso valor literario, aflora en la segunda mitad del siglo XIX. Fue el despegue o gestación del embrión del llamado periodismo moderno, devenido oficio en el siglo pasado. También profesión de estudio universitario, donde comienzan a definirse conceptualmente los límites o linderos entre escrituras literarias y periodísticas.
En pleno siglo XX se definen Literatura y Periodismo, aun cuando éste último toma de la primera, algunos giros, expresiones escritas y figuras de construcción literarias. La crónica es un género que sobrevive al presente siglo XXI y transita, pertenece y coquetea en ambas modalidades, la literaria y la periodística. Martí, poeta, escritor y periodista supremo, es, desde mi humilde punto de vista, cronista por excelencia.
Desde hace cuatro meses este libro, viene y va conmigo a todas partes de la casa. En sus páginas he hallado respuestas a diversas interrogantes acerca del Periodismo como oficio endovenoso, la ética periodística martiana como misión transformadora del ciudadano y sus conceptualizaciones sobre la prensa, llamada a informar, orientar, movilizar, renovar y unir.
He encontrado en la esencia y letra de este volumen un paradigmático documento de cabecera y prácticas cotidianas a consultar, más allá de los siglos, sus contextos y la muy empinada cumbre inalcanzable de la pluma de Martí, quien expresó su amor por el periódico como misión y al mismo tiempo, su repulsión como disturbio y delineó la caracterización del periodista que, según él, ha de tener tanto de soldado y debe conocer desde “la nube hasta el microbio” (1)
Uno de mis formadores, a quien me honra el deber de respetar por sus años de vida y magisterio, me decía que “los libros tienen su orgullo” y por eso no deben prestarse. Es la causa, según él, de correr el riesgo de no recuperarlos. “El periodismo como misión” es de estos títulos que por su valor de uso, contenidos para nutrir el conocimiento y “orgullo” intrínseco, no se me despega y solo sale de mi cabecera para acompañarme, como en este instante, a la mesa de tareas del propio oficio.
El día que me lo regalaron es inolvidable. Igual, la ocasión. Fue el 28 de enero de este año, natalicio 162 de nuestro Héroe Nacional José Martí. La fecha coincidió con la reunión de balance anual de Radio Enciclopedia, la cita más importante del año para sus trabajadores. Alguien que aprecio y solicitó el anonimato como fuente, me dijo entonces que la Ingeniera Luisa María Márquez, Directora General de la emisora y la Licenciada Osana Osorio, Editora Jefe de esta Web, tuvieron mucho que ver con la decisión de regalármelo. Tesoro y prenda para agradecer por siempre. Ah!... y lo recomiendo, pero no presto el mío.-
Citas y fuentes consultadas:
(1) “Cartas de Martí”, en La Nación. Buenos Aires, junio 14 de 1885. Nueva York, abril 24 de 1885. O.C. 10:235
(2) Pedro Pablo Rodríguez, en “El periodismo como misión”, Editorial Pablo de la Torriente, La Habana, 2012