Cuando en 1884 el general Máximo Gómez estaba en trajines de un nuevo plan para la independencia de Cuba expresó: “El medio más seguro de vencer es saber por dónde, cuándo y cómo viene el enemigo a atacarnos. Procuremos que de nosotros se ignoren estas tres circunstancias”.
Para cumplir dichas máximas, dice certeramente el coronel René González Barrios, “se necesitaban hombres de cualidades especiales, pues, en medio de la adversidades, desde las sombras y dentro de la filas enemigas, debían forjarse en la escuela del sacrificio anónimo, la audacia, el estoicismo, la ecuanimidad y la sangre fría”.
Por instrucciones de José Martí y Máximo Gómez, el 5 de enero de 1895 se fundó, en la ciudad de La Habana, la Agencia General Revolucionaria, organismo secreto con la misión de dirigir la actividad de inteligencia en la guerra que se avecinaba.
El día 5 de enero de 1895 en una casa de la calle Crespo, el ciudadano José Pons y Naranjo, había citado a nueve ciudadanos a los que conocía por su valor personal y amor a la causa de la independencia, les explicó el objetivo de la reunión y quedó constituida la Agencia General Revolucionaria de Comunicación y Auxilios, fue designado como presidente el ciudadano José Pons Naranjo (el agente general Luis).
Dicho agente Luis organizó los trabajos revolucionarios de infiltración al enemigo y mandatos de la dirección del alto mando de Ejército Libertador. Para la eficiencia de su trabajo a lo largo y ancho del país, el agente Pons se escudaba en su condición de representante general del periódico La Discusión, lo que le permitía viajar libremente y con la frecuencia requerida a toda Cuba.
La eficiencia de su trabajo, y el de sus hombres, queda demostrada en estos párrafos de una carta que le envió Martí: “Vuestra obra de organización ha quedado perfecta de San Antonio a Maisí, ¡Cuánto trabaja Ud. Cuánto aun nos queda por hacer! ¡Cuando será el día que le pueda abrazar en la patria libre y feliz...! ”
El coronel René González Barrios, en un artículo de la revista Verde Olivo nos dice: “Aquellos nueve hombres prepararon con tal profesionalidad el trabajo de inteligencia contra España que todavía hoy causa asombro el grado de perfección técnica alcanzado. Eran pocos, lo cual les permitía garantizar un mayor grado de compartimentación. Actuaban según los planes elaborados por el agente general Luis”.
Durante mucho tiempo estos héroes, en su mayoría de origen humilde, arriesgaron sus vidas trabajando en las entrañas de enemigo. La seudorepública instaurada en 1902 en Cuba, no se acordó nunca de ellos. El ex agente Luis, en la trinchera del periódico Patria y Libertad, continúo su lucha por un patria digna, combatiendo la corrupción y los desgobiernos, hasta su muerte.
Nota:
-Fuente: Revista Verde Olivo