El cine joven inundó las puertas de La Habana para establecer, otra vez, su diálogo permanente con nuestra realidad.
Las propuestas no se hicieron esperar. Un cine urgente y ávido de documentar y cuestionarse diversos aspectos de la existencia humana y nacional, llegó en este mes de abril, y aquí están sus realizadores para difundirlo.
Javier Rivero: Mi propuesta se titula Confórmate con ser Libre. Responde a una animación de la serie Usando la cabeza. Mi intención es mostrar la deformación que existe actualmente en un grupo de individuos y para lograrlo me baso en un juego entre el cuerpo y la mente. En él, un personaje de cabeza redonda llega a un grupo de personajes de cabeza cuadrada, y éstos le encierran la cabeza y le dejan el cuerpo libre.
Eres graduado de Comunicación Social. ¿De qué forma te abriste camino en el audiovisual?
De forma independiente me he dedicado a la animación y, sobre todo, a las Artes Plásticas. Provengo, además, de la Escuela de Instructores de Arte y me he desarrollado en esta parte.
Nairovin Ojeda: ¿Matar al Ermitaño? es el documental con que concurso en esta Muestra Joven, y registra el fenómeno social de la emigración del campo a la ciudad. Precisamente, cuando en comunidades rurales, no se toman alternativas de desarrollo local y se dejan perder las tradiciones populares.
Esta muestra que traigo no solo es un reflejo de la Comunidad del Ermitaño, del Consejo Popular del Cobre en Santiago de Cuba, provincia a la que pertenezco, sino una problemática global que existe en otras comunidades de nuestro país.
El éxodo masivo hacia las ciudades ha sido tema recurrente en las Muestras anteriores. ¿Qué nuevas miradas aportas con tu realización?
¿Matar al Ermitaño? es mi primera obra audiovisual. Y lo que me he propuesto con ella es documentar un fenómeno, que al llevarlo a la pantalla, convoque a la reflexión. Seguro estoy que el audiovisual no resuelve problemas sociales, pero sí despierta el interés de ciertas personas, cuya responsabilidad social, les permite actuar consecuentemente con lo que está pasando.
¿Quiénes se involucran en esta producción?
No es solo un trabajo de Nairovin. Es el trabajo de un proyecto de cine comunitario y video popular. También se involucran realizadores de Tele Turquino, porque una de las casas coproductoras es este canal provincial y, el Departamento de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad de Oriente.
Joanna Montero: Me presento con el documental Quiet Night. Dura 16 minutos y es un proyecto en construcción, que tiene como protagonista a una compositora inglesa, la cual invita a artistas para que interpreten temas compuestos por ella. Su música es experimental, electrónica, con características especiales.
¿Cómo llegas de las matemáticas al audiovisual?
Soy Licenciada en Matemática y pasé un curso, además, con Nelson Rodríguez, que es el editor cubano por excelencia. A partir de ahí comenzó la aventura y ya llevo seis años trabajando en el ICAIC.
¿Te sentiste atrapada por el mundo musical de esta artista inglesa?
El trabajo me llegó por encargo. La muchacha que lo codirige conmigo, Idania del Río, quien es diseñadora, fue la directora de arte del concierto y yo asistí al espectáculo y me encantó. Me pareció sublime. Idania hizo videos y, al terminar, quiso conformar una especie de Demo para buscar financiamiento y seguir el proyecto.
Llegó a mí y cuando estudié el material, me di cuenta de que podía dar más que un Demo. Así surgió el documental.
Este año estás a cargo de la Memoria de la Muestra. ¿En qué consiste el trabajo?
Implica documentar el evento. En todas las ediciones se hace, con vistas a la Muestra siguiente. La inauguración proyecta esa memoria y se recoge la gente que vino, se entrevistan a los jóvenes, y cada realizador le pone su impronta: a veces son más reportajes, otras más documentales. Este año Marisol me lo propuso, así que comienzo a trabajar desde ya para la XII Edición.