Cuba siente desde el mediodía de este domingo, los pasos fuertes y acoplados de los participantes en el IV Festival de Tango, dedicado en esta edición a Domingo Federico (Argentina), Lágrima Río (Uruguay), Agustín Lara (México) y Adolfo Guzmán (Cuba), por sus aportes al género desde sus respectivos países.
Con el objetivo de incentivar el interés por esta manifestación musical en las nuevas generaciones, la cita acoge a un centenar de parejas de baile, músicos y cantantes de la Isla, Argentina y Uruguay.
Como parte de su programa artístico destaca un bailable de tango el día 26, a las tres de la tarde, en el Paseo del Prado; y otro al día siguiente en la populosa Calle Amistad, entre San José y Barcelona.
La manifestación musical tuvo en Cuba su época dorada en los años 30, 40 y 50 del pasado siglo, y su interpretación se realiza mediante una amplia variedad de formaciones instrumentales, siendo las más características el cuarteto de guitarras, el dúo de guitarra y bandoneón, el trío de bandoneón, el piano y contrabajo, así como la orquesta típica o el sexteto.