
La historia de Cuba recordará al destacado pianista, compositor, orquestador, arreglista, instrumentista y director de orquesta cubano, Carlos Faxas, como el hombre que dirigió la primera grabación de la pieza musical que identifica al Movimiento 26 de Julio.0
La Marcha del 26 de Julio, conocida también como Himno de la Libertad, había sido creada por Agustín Díaz Cartaya, uno de los participantes en el asalto al cuartel Carlos Manuel de Céspedes, de Bayamo, acción complementaria del ataque al cuartel Moncada, de Santiago de Cuba en 1953.
Faxas propuso a Faustino Pérez, jefe del Movimiento 26 de Julio en la capital cubana, la creación de un himno que representara a la organización clandestina, sin saber que ya esta pieza patriótica existía, por lo que solo quedaba grabarla.
En horas cercanas a la media noche del 15 de febrero de 1957 en el estudio de Radio Cadena Habana, que en ese momento se encontraba en los bajos del Centro Gallego, hoy Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso, se efectuó el registro fonográfico. Con gran sigilo se llevaron a cabo la búsqueda del lugar, del momento y de las personas que intervendrían, dado el peligro que entrañaba por la situación que vivía el país en esa época.
Quienes realizaban aquella osada acción no sabían que del riesgo que reinaba a su alrededor, pues en los altos de donde estaban los estudio de la emisora se encontraba, nada menos, que la esposa del tirano Fulgencio Batista en una actividad social y por ello toda el área circundante estaba fuertemente vigilada.
Días después, Faxas fue acusado de sabotear una feria agropecuaria en Rancho Boyeros, detenido y torturado por los sicarios del régimen de Batista y debió partir al exilio.
Grabación original de la Marcha del 26 de Julio
Manzanillo fue la ciudad a la que abrió por primera vez sus ojos Carlos Faxas el 30 de octubre de 1921, hijo de un afinador de pianos y gracias a esta cercanía con esos instrumentos, desde pequeño comenzó a pulsar sus teclas por simple afición.
Con solo 14 años se sentó al piano en el capitalino Teatro Martí para tocar la pieza Muñeca de cristal, de Ernesto Lecuona, tras lo cual empezó a estudiar la música de una manera formal, al mismo tiempo que aceptaba tocar en cualquier conjunto que se le propusiera.
Integrante de las orquestas de los Hermanos Palau y Cosmopolita, dos de las más famosas de la época, Faxas laboró posteriormente como pianista en el teatro América, donde tuvo la oportunidad de acompañar a famosos vocalistas como Pedro Vargas, Sara Montiel, Lola Flores, Tito Guizar y Jorge Negrete.
Más tarde fundó su propio cuarteto para actuar en televisión y de esa forma saltó a la fama por su participación en espacios estelares, además de sus presentaciones en el mundialmente famoso cabaret Tropicana.
A su regreso a Cuba, tras el triunfo de la Revolución, resultó electo Secretario General de la Unión de Músicos de Cuba, cargo que ejerció hasta el año 1961 en que volvió a dedicarse por completo a la música. Por sus méritos le fueron otorgadas, la Orden por la Cultura Nacional, la medalla Raúl Gómez García y la réplica del Machete de Máximo Gómez, entre otras distinciones.
La vida de Carlos Faxas, destacado músico y revolucionario, se apagó el 21 de septiembre de 2014 en La Habana, cuando contaba 92 años de edad, pero su ejemplo pervive en la Marcha del 26 de Julio cuyas notas pasarían a identificar a Radio Rebelde, la emisora que acompañó desde la Sierra Maestra al Ejército Rebelde.
Ver video con la Marcha del 26 de Julio
Fuentes: Ecured, Radio Cadena Habana y sitio digital de la Radio Cubana