Antibióticos como la penicilina y la estreptomicina han estado disponibles para el público general desde la década de los 40, y, actualmente, docenas de ellos se usan para eliminar o controlar las bacterias responsables de enfermedades que van desde la infección de garganta hasta la peste. Se les considera uno de los mayores progresos en la historia de la medicina y han salvado incontables vidas. Pero después de varias décadas, algunos antibióticos han dejado de dar resultado contra bacterias que antes solían neutralizar. Los expertos explican que el uso excesivo o el mal uso de los antibióticos han contribuido a restarles efectividad.
Un nuevo informe de los centros para el Control y Prevención de las Enfermedades, dado a conocer en Estados Unidos, enumera 17 bacterias resistentes a los fármacos que constituyen la mayor causa de preocupación. El resultado es que cada año más de dos millones de personas contraen infecciones serias y por lo menos 23 mil de ellas mueren. La doctora Helen Boucher, vocera de la Sociedad Estadounidense de Enfermedades Infecciosas, dijo: Estamos frente a una catástrofe”. De ahí la necesidad de que los expertos velen por el empleo cuidadoso de los antibióticos.
La voz humana tiene poderes curativos
Relájate por unos segundos, deja todo lo que estás haciendo y di: “aaaaa” con seguridad y firmeza. ¿Sentiste las vibraciones en tu pecho? Si lo hiciste, es que has colocado la voz correctamente, ¿Qué significa esto?, Tamara Chubarovsky, experta en formación del habla nos explica: “tener colocada la voz es lanzar las palabras con seguridad y ser capaz de expresar lo que se quiere. Hay personas que no tienen disposición de su voz, de sus gestos corporales, de la intención o del colorido que debe tener. La importancia de esto tiene dos vertientes. La primera, es la de conseguir que la persona tenga seguridad en sí misma y sepa comunicarse en diferentes ámbitos de la vida. La segunda es que se ha demostrado que aprender a utilizar correctamente las vibraciones que emitimos tiene consecuencias benéficas para la salud”.
De acuerdo con Tamara Chubarovsky, existen sonidos que masajean al cuerpo ayudándolo a relajarse o hasta mejorar cuando existe una patología o enfermedad. “Por ejemplo, en el caso del cáncer de pulmón, el sonido de la “A” ayuda mucho pues vibra en toda esa zona estimulándola”, detalla la logopeda holística. Por otra parte, también hay letras que son buenas para los problemas de tensión y a las arritmias en el corazón puede ayudar a subir y bajar el ritmo cardíaco controlando la respiración. De la misma forma, señala la experta, hay sonidos como los de las letras “B”,”P”,” T” y “Q” que son buenos para la oxigenación, así como para la absorción del hierro que se encuentra en el aire.
El péndulo de Foucault, fue puesto a prueba en 1851
El péndulo de Foucault, fue puesto a prueba en el centro de la cúpula del Panteón de París en 1851. Este péndulo, fue inventado ese mismo año por el físico francés Jean Bernard León Foucault y empleado por él para mostrar de manera visual en un experimento la rotación terrestre. Foucault lo puso a prueba en el centro de la cúpula del Panteón de París, Francia, con un hilo de acero d 68 metros de longitud, una bola de cobre de 30 kilogramos y una capa de arena en el suelo que el péndulo rozaba con una fina punta metálica, de manera que en una hora el dibujo sobre la arena mostró a los presentes que, para sorpresa de todos, el péndulo “había girado” varios grados. Hoy este bello experimento se reproduce en infinidad de museos de ciencia de todo el mundo.
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