
La bailarina, coreógrafa y directora del Ballet Nacional de Cuba, Alicia Alonso, recibió en Valladolid la credencial de Embajadora del Teatro Calderón de la Barca, "por ser una de las personalidades de la danza más influyentes e importantes del siglo XX".
Así consta en la carta acreditativa que rubricó el alcalde de Valladolid, Francisco Javier León de la Riva, antes de imponerle la medalla correspondiente y de asistir al estreno en España del documental "Órbita de una leyenda", producido por el Museo Nacional de la Danza de Cuba y realizado por José Ramón Neyra.
Alicia agradeció como un "alto e inolvidable honor" una distinción que "siempre da fuerza a los bailarines: si hasta tengo el deseo de bailar", ha apostillado delante de un auditorio en su mayor parte compuesto por alumnos de la Escuela Profesional de Danza de Castilla y León.
Su director, Juan Carlos Santamaría, ha recordado que ella fue la primera bailarina hispana que en el repertorio clásico de las grandes compañías desempeñó un papel protagonista tradicionalmente reservado a las eslavas o anglosajonas.
Pedro Simón, director del Museo Nacional de la Danza de Cuba, ha presentado el documental producido por esta entidad cultural sobre la trayectoria de quien ha sido distinguida por las universidades de La Habana, Politécnica de Valencia, de Guadalajara (México) y de la Complutense de Madrid donde existe una cátedra de danza que lleva su nombre.
El acto se ha celebrado en uno de los recintos del Teatro Calderón de la Barca, completamente abarrotado, aprovechando la presencia en Valladolid del Ballet Nacional de Cuba para reponer "Giselle" con la coreografía de la propia Alicia Alonso.
En Madrid, dedican calle a Alicia Alonso