A las 2:18 minutos de la tarde del 2 de agosto se alcanza la fase de Cuarto Menguante.
Los frutos recogidos en este período no deben ser usados para el consumo inmediato debido a que son mejores para su almacenamiento. Poseen mayor conservación.
En lo que se refiere a jardinería se puede trasplantar, abonar y podar. Se deben vigilar las plantas en macetas porque en esta época pierden agua con rapidez.
Esta etapa es factible para arar la tierra y eliminar las malas hierbas, extirpando sus raíces.
Se recomienda airear y limpiar el terreno para la próxima cosecha.
La pesca será mejor en el horario del mediodía.
Viernes 3:
En Cuarto Menguante es común la pérdida de agua del cuerpo. Durante esta fase es aconsejable hacer tratamientos para la eliminación de toxinas por los riñones. Es propicio beber mucha agua e ingerir infusiones de plantas que poseen propiedades específicas para este fin.
La sangre corre más lentamente en las venas en esta etapa. Es factible utilizar remedios para eliminar la urea, el ácido úrico y mejorar la circulación.
La Luna Menguante es buena para mejorar la salud, para comenzar dietas. Durante esta fase los fluidos disminuyen su dinámica. Se recomienda potenciar aquellas actividades que involucran calidad alimenticia y resistencia.
La captura fácil aún no llega, hay que esperar hasta dentro de tres días para la pesca de un buen número de ejemplares.
Sábado 4:
Nos encontramos en plena fase de Cuarto Menguante y es conveniente podar los rosales cuando estos terminen su floración.
En esta etapa se pueden efectuar injertos de coronas y yemas. Recuerde que el exceso de humedad es dañino para esta práctica.
En esta fase el riego es una de las labores que se favorece, para ello debemos estar al tanto de la lluvia y de la humedad del suelo en los lugares donde están sembradas nuestras plantas.
Después de analizados estos factores y determinada la necesidad de regar, aconsejamos hacerlo en la horas más frescas, muy temprano por la mañana o muy tarde en la noche. Regar a pleno sol es un despilfarro por los efectos derivados de la evaporación.
Lunes 6:
Estamos en Cuarto Menguante y es aconsejable en este período aplicar abono a los cultivos de raíces profundas. Los nutrientes son absorbidos con mayor facilidad.
Los árboles perennes enfermos pueden ser fortalecidos nutricionalmente a través del suelo. Seguidamente deben realizarse podas de limpieza sanitaria.
Para obtener pajas y fibras de mejor calidad, hay que cosecharlas solamente dos o tres días después del inicio de esta fase, o sea, en ausencia total de la luna en el cielo.
Durante este período, se pueden realizar conservas de vegetales, este proceso permite preservar por más tiempo los alimentos y poder contar con ellos cuando no sea su estación.
Martes 7:
El Cuarto Menguante es una de las mejores fases para realizar la mayoría de las labores agrícolas. Los órganos favorecidos son principalmente la flor y el fruto.
Esta es una fase principalmente de conservación, las plantas se fortalecen. Los granos secos son más resistentes contra el ataque de insectos y microorganismos cuando se almacenan, en Menguante.
En relación a las plantas medicinales, es provechoso recolectar en este período, aquellas en las cuales las raíces y los tubérculos son usados con fines curativos. Esta labor debe hacerse especialmente durante las horas finales del día, en particular en la noche, después de que las plantas hayan florecido.
Miércoles 8:
La Luna marca los ritmos de la vida, la medida del tiempo, permitiéndonos el cálculo de los días, haciéndonos conscientes del tiempo que pasa; es un instrumento de medida universal. Vamos concluyendo el Cuarto Menguante y con él otro ciclo lunar.
Otros de los fenómenos íntimamente relacionados con el ciclo lunar es la migración de los animales marinos y de agua dulce. Regularmente, vinculado con la etapa de tránsito entre el Menguante y la luna Nueva.
Jueves 9:
Finaliza el Cuarto Menguante, muchos escritores y poetas famosos le han dedicado momentos a la luna, comparto con ustedes la siguiente frase "En el majestuoso conjunto de la creación, nada hay que me conmueva tan hondamente, que acaricie mi espíritu y dé vuelo desusado a mi fantasía como la luz apacible y desmayada de la luna". Pertenece a Gustavo Adolfo Bécquer, poeta y narrador español nacido en Sevilla, perteneciente al movimiento del Romanticismo.
En nuestros consejos diarios siempre hablamos de que la Luna Llena conmueve nuestro espíritu, ocurre lo contrario cuando la luz lunar decrece, nos sentimos más sosegados.