El Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología de Cuba (CIGB) presentó recientemente en su sede en el oeste de La Habana los resultados del novedoso medicamento PEG-Heberon para el tratamiento de pacientes con hepatitis C crónica.
Este complejo científico productivo tiene experiencia en la producción de interferón alfa desde 1981 y cuenta con la tecnología necesaria para el proceso de pegilación de proteínas.
Mediante ese proceder se realizó en 2005 la purificación del conjugado pegilado derivado del interferón alfa-2b cubano, que es comercializado con el nombre de PEG-Heberon y se presenta en forma farmacéutica de solución inyectable de un mililitro, para ser administrado por vía subcutánea.
El producto se obtiene de la modificación química en la estructura convencional de la molécula de interferón que se une a la molécula polietilenglicol para lograr una forma farmacéutica con liberación modificada del principio activo, que en la práctica contribuye a ser administrado una vez por semana.
Cada bulbo contiene 180 microgramos de principio activo y su nivel de distribución es hospitalario. En 2010 comenzó su introducción en el cuadro básico de medicamentos del sistema nacional de salud de Cuba. Hasta la fecha fueron distribuidos más de 90 mil viales en todo el país caribeño, para ser empleados en el tratamiento de aproximadamente dos mil personas aquejadas de hepatitis C crónica.
La aplicación de este medicamento cubano en el tratamiento de la infección crónica por virus de hepatitis C demostró ser segura, bien tolerada y los resultados en cuanto a respuesta son similares a los de otros análogos comerciales del mundo. Tales fueron los resultados presentados durante un taller nacional sobre hepatitis que tuvo lugar en el CIGB, ante unos 250 especialistas.
Movimientos de cabeza son fuentes de señales entre los seres humanos
Un grupo de expertos canadienses descubrió que los movimientos de la cabeza son una fuente de señales eficaces de comunicación entre humanos, incluso en ausencia de información facial alguna.
El equipo liderado por los profesores Steven Livingstone y Caroline Palmer, del Departamento de Psicología de la Universidad McGill, en Canadá, constató que los sujetos de estudio eran altamente precisos a la hora de enjuiciar emociones basadas solo en esos movimientos.
Según el más reciente número de la revista Noticias de la Ciencia y la Tecnología, es posible decodificar el mensaje de los emisores sin la presencia de algún sonido o de expresiones en el rostro.
"Este hallazgo sugiere que la información visual sobre los estados emocionales disponible en los movimientos de la cabeza podría tener aplicaciones prácticas, entre ellas, por ejemplo, el desarrollo de sistemas automáticos de reconocimiento de emociones", puntualizó el también catedrático Livingstone.
Igualmente, la publicación especializada considera que el descubrimiento podría ser muy útil en orden de lograr una mejor interacción entre el Ser humano y ciertos robots a los que se le induce un comportamiento cada vez más independiente.
El lenguaje extraverbal es la interacción entre individuos a través de contactos directos e indirectos por medio del cual utilizando gestos y símbolos intercambia determinada información.