Con la intención de crear conciencia en la población sobre las enfermedades cardiovasculares, incluidos los accidentes cerebrovasculares, cada 29 de septiembre desde hace casi dos décadas se celebra en más de cien países el Día Mundial del Corazón, haciendo énfasis en el conocimiento de los métodos para reducir al mínimo los factores de riesgo.
En coordinación con la Organización Mundial de la Salud por estos días en diversas latitudes se organizan caminatas, carreras masivas, sesiones de gimnasia, charlas públicas, representaciones teatrales, foros científicos, exposiciones, conciertos, festivales y torneos deportivos, con vista a llamar la atención sobre la necesidad de incrementar los cuidados del corazón, dada la alta tasa de mortalidad por esta causa en el orbe.
En Cuba, más que dedicar una fecha específica a este tema, se sistematizan los esfuerzos durante todo el año de manera preventiva, y para su control y tratamiento. El Programa Nacional de Atención Cardiovascular brinda atención de manera integral a las enfermedades cardiovasculares por ser un asunto que para nuestro país es de gran preocupación y a lo cual se le han dedicado importantes recursos humanos, científicos y materiales.
Es esencial la medición que se realiza a los factores de incidencia de esta enfermedad, a través de encuestas por parte del Instituto de Higiene y Epidemiología en el país, que permiten identificar conductas y comportamientos, de cuyo análisis se deriven acciones de prevención efectivas y la estrategia a seguir.

Para una vida saludable se recomienda aumentar la percepción de riesgo, mejorar la estrategia comunicativa, evitar la adicción a la sal que es un producto que propicia la hipertensión, controlar el tabaquismo que también daña el fumador pasivo y masificar el ejercicio físico, como elemento que repercute en la modificación de la calidad de vida y la sensación de bienestar.
El Programa Nacional contempla además la población cubana que envejece, ya que esas acciones pueden repercutir en la menor ocurrencia de cardiopatía isquémica y también de cáncer, las dos principales causas de morbimortalidad en Cuba, y a su vez se recuperan recursos económicos que habría que invertir si estos pacientes se enferman.
La estrategia adoptada por las direcciones del Ministerio de Salud Pública se va instrumentando gradualmente en toda Cuba, primero estableciendo el riesgo cardiovascular en la población y a partir de ahí realizando acciones de forma individualizada que mejoren la calidad de vida y eviten la aparición de esas dolencias en un futuro.
Cuba ha venido desarrollando también múltiples actividades en el país con motivo del Día Mundial del Corazón. El pasado 23 de septiembre se realizó la Carrera Caminata Popular por el Corazón, una iniciativa de la Sociedad Cubana de Cardiología, en la que los participantes recorrieron tres kilómetros por las avenidas de La Habana, recordando los beneficios del ejercicio físico en la prevención de las enfermedades cardiovasculares. Esta actividad se efectuó de conjunto con los CDR y en saludo al 500 Aniversario de la fundación de La Habana.

La Actividad Central por el Día Mundial del Corazón se previó para el viernes 27 septiembre en el Salón de Actos del Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular, con la impartición de dos interesantes conferencias tituladas Enfermedad Cardiovascular en la Mujer, a cargo de la Dra. Amalia Peix, y Red Cardiopediátrica Nacional, del Dr. Eugenio Selman.
El Día Mundial del Corazón se celebró por primera vez en el planeta en el año 2000 y desde entonces esta fecha es un motivo importante para cuidar de este órgano vital mediante el seguimiento de hábitos saludables de vida, con lo que las enfermedades cardiovasculares dejarían de ser una de las primeras causas de muerte, cobrando cada año por infartos de miocardio y accidentes cerebro vasculares alrededor de 17 millones de vidas.