
La música del más importante compositor para piano del siglo XIX hispanoamericano, Nicolás Ruiz Espadero, podrá ser apreciada en la interpretación del maestro Cecilio Tieles, este jueves 20 de junio, a las 6:30 p.m., en el Oratorio San Felipe Neri.
La cita se inserta en la programación del VI Festival y Concurso Internacional de Piano Musicalia 2019, en el que el distinguido intérprete y pedagogo cubano ha sido invitado como jurado y profesor.
“El recital es de música cubana –explica, en exclusiva para Radio Enciclopedia, el notable pianista Cecilio Tieles–, voy a tocar La Plainte du poète (El lamento del poeta) de Nicolás Ruiz Espadero, que es una obra corta, pero de mucha importancia, pues el célebre pianista y compositor estadounidense Louis Moreau Gottschalk habló con mucha deferencia de ella”.
Seguidamente, nos comenta el maestro, se escuchará –del mismo autor– Fantasía balada, pieza compuesta en 1858 y señala Tieles: “es una de las primeras obras de gran forma, basada en temas y ritmos nacionales, es decir, cubano, era una novedad en España que antecedía la obra de los grandes: Isaac Albéniz o Enrique Granados”.
Y ahonda sobre este particular: “era –en el campo de la música hispanoamericana–, en aquel momento, uno de los precursores de lo que sería después la Suite Iberia y todas esas formas grandes, y es en Cuba donde por primera vez empiezan a sonar obras de una magnitud como esta Fantasía balada, pues en España se estaban haciendo en ese momento piezas folclóricas o sino música de corte europeo como los compositores Marcial del Adalid o Santiago Masarnau Fernández, aunque este último es un poco antes, pero del Adalid era gallego y era contemporáneo con Espadero, quien es el primero en hacer una música nacional con gran formato” –subraya el acucioso investigador.
A continuación se interpretará una obra escrita, en 1858-59, para violín y piano de José White, que Espadero arregló para piano solo y sobre ella manifiesta el insigne pianista: “es una obra grande, es una suite en la que se hilvanan varias melodías durante ocho minutos aproximadamente”.
Para Cecilio Tieles, quien ha dedicado gran parte de su labor interpretativa y de investigación a la obra de este compositor hispano-cubano del siglo XIX, al preguntarle el porqué de ese énfasis por visibilizar estas obras, sentencia: “Lo pongo aparte porque creo que son obras de calidad. También es una muestra de lo que pienso como investigador y músico, al ser Cuba, desde aquel momento, una potencia musical”.
Al respecto añade: “en esa época los españoles estaban buscando una ópera nacional y nosotros teníamos otras ambiciones a través de los intérpretes, tuvimos grandes intérpretes en el piano y en el violín: Brindis de Salas, José White, Rafael Díaz Albertini, que conocemos, pero no tanto como deberíamos” –se lamenta el artista.
“Termino el recital con tres nocturnos y seis valses de Frédéric Chopin, y lo interpretó porque, de cierta manera, este compositor polaco influye en la música cubana de manera decisiva a través de Julián Fontana que estuvo viviendo aquí, fue su contemporáneo, y él introduce aquí los principios y la estética de la música de uno de los más grandes compositores e intérpretes del romanticismo, Chopin”.
Aunque el especialista precisa que también esa música detentaba un carácter nacional, determina que es un pianismo más artístico que lo hecho hasta aquel momento:
“El pianismo de Frédéric Chopin y Franz Liszt es más profundo, tan exuberante como los otros, pero no tan aparatoso, y en esto influyó al traerlo Julián Fontana y captar un niño genial como era Nicolás Ruíz Espadero, que cuando inicia sus estudios con él tenía 12 o 14 años, y nunca salió de Cuba. Espadero es uno de los compositores más importantes del siglo XIX hispanoamericano, como profesor formó a Ignacio Cervantes o Gaspar Villate, y como pianista era muy conocido en muchas partes”.
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