
“Deseaba con todas mis fuerzas, pintar el drama de mi país, pero expresando a fondo el espíritu de los negros, la belleza de la plástica de los negros. De este modo yo sería como un Caballo de Troya del cual surgirían figuras alucinantes, capaces de sorprender, de turbar los sueños de los explotadores”, podemos leer lo que pensaba sobre su obra, el más universal de los pintores cubanos, Wifredo Lam.
Y a ese y otros creadores de diversas generaciones que concibieron y reflejaron la Patria Cubana en diferentes momentos históricos, nos acercamos en La posibilidad infinita. Pensar la nación, un gran proyecto curatorial que engloba cinco exposiciones en el Edificio de Arte Cubano del Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA) de Cuba.
La reflexión comprende las muestras: Nada personal, Más allá de la utopía. Las relecturas de la historia, Isla de azúcar, El Espejo de los enigmas. Apuntes sobre la cubanidad y Museos interiores, este último diseñado de conjunto con el Centro de Arte Contemporáneo Wifredo Lam.
La voluntad de este magno esfuerzo es hacer un recorrido a través del cine, la literatura, el teatro y los soportes documentales para ofrecer una mirada abarcadora y calidoscópica de la enjundiosa historia del mayor archipiélago de las Antillas.

Quizá una lectura a las palabras iniciales del catálogo, a cargo de Jorge A. Fernández, director del MNBA, nos permitan ubicarnos mejor en las coordenadas de la propuesta: “el intento de hacer un recorrido de carácter etnográfico, antropológico e histórico por las disímiles acepciones que puede tener el objeto como valor simbólico. La idea es que el arte pueda definir al arte en su propia naturaleza y a través del contexto en que sucede”.
Y agrega: “Aunque el punto de partida es la creación visual, el concepto museográfico utilizará elementos del cine, la literatura, el teatro y los soportes documentales. Estarían presentes también los fundamentos de carácter etnológico que han estado en la formación de un país en constante transformación”.
En ese recorrido apreciamos obras de artistas de diferentes épocas como Guillermo Collazo, Armando Menocal, Wifredo Lam, Roberto Diago, Jesús de Armas, Manuel Mendive, Juan Roberto Diago, Jesús de Armas, Tomás Sánchez, entre otros.
A la par, que disfrutamos de propuestas audiovisuales del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), realizadas en la década del 60 por Nicolás Guillén Landrián y Sara Gómez.

Se produce una imbricación interesante entre la plástica y el cine en temáticas relacionadas con el abordaje de la Historia de Cuba, la racialidad y el mestizaje, en el primer caso, se aprecia en trabajos como Rectificaciones a la obra de Armando Menocal “La muerte de Maceo”, de José Manuel Mesías (1990) al establecer una suerte de contrapunteo con el conocido cuadro de Menocal; mientras que los temas de la racialidad y el mestizaje se presentan en la obra y referencias de artistas como los ya citados Wifredo Lam, Roberto Diago, Sara Gómez y Juan Roberto Diago.
Por su parte, Museos interiores en su emplazamiento del primer piso del edificio da cabida a trabajos muy conocidos de la década del 90 hasta nuestros días como los de Alexis Leyva (Kcho) con La regata recargada (1993-2019)); René Francisco con Taller de reparaciones (1997); Carlos Garaicoa con Partitura (2011); Los Carpinteros con Alacenas (2016); José Manuel Fors con Las materias y José Villa Soberón con Arpegio, estas últimas realizadas entre 2018 y el presente año.

Según expresó la reconocida curadora Corina Matamoros: “han coleccionado huellas de vida, fragmentos de objetos, materias, hechos reveladores de como asumimos la existencia, e incluso diálogos con obras de la propia institución” y de esta manera “se suman con inteligencia a una lógica patrimonial que se ve más en Cuba desde la creación contemporánea”.
La posibilidad infinita. Pensar la nación es un proyecto que puede catalogarse como suceso cultural, no solo por su discurso estético formal que propone al visitante sino por el contexto en que se exhibe, pues el año en curso en Cuba conmemoramos fechas trascendentales de nuestra Historia como los 150 años del inicio de las guerras independentistas contra el colonialismo español y de la creación de la República en Armas, así como el bicentenario de Carlos Manuel de Céspedes, líder de ese movimiento y primer Presidente de dicha República.
Imperdible y muy disfrutable es esta propuesta en la que nos recrearemos e incrementaremos nuestros conocimientos sobre la Historia de Cuba a través de una amena curaduría de varios afluentes que llevan inteligentemente al gran caudal de la Patria.