En mis años de estudiante me acostumbré demasiado a escuchar Radio Enciclopedia. Y más que a la emisora, en sí, me fui congraciando con ciertas voces que me acompañan en mi vida hasta hoy.
Hazel Andreu posee uno de esos tonos reconocibles que particularizan mi dial; su elegancia en el decir distingue a la emisora cubana de música instrumental ligera.
Cuenta que su nombre es de origen inglés, y se destinó para ella cuando su mamá al escucharlo de niña, creció con la convicción de que así se llamaría su hija.
“(…) Al principio fue un poco difícil porque no era habitual que las personas tuvieran nombres que no fueran tan castizos. Pero con el tiempo uno se acostumbra; ya hay otras Hazel, aunque posiblemente sea una de las más antiguas en el país (…)”.
Así de interesante es la vida de esta mujer, cuya maestría en el hablar merece todo el respeto de los que, como yo, estamos del otro lado de la conversación.
-¿La Locución fue su profesión de arrancada o hubo otra anteriormente?
Hubo otra. Fui profesora durante muchísimos años. Soy graduada de Licenciatura en Educación. Pertenecí al segundo contingente del Destacamento Manuel Ascunce Domenech y trabajé en las Escuelas en el Campo, Militares; pero los caminos de la vida me condujeron a la Locución, que siempre me gustó.
Incluso, siendo profesora practiqué la especialidad, y a finales de 1995, llegué a Radio Cadena Habana. Cuatro años después, aún estando en esa emisora, comencé a trabajar aquí.
-¿Fue difícil la llegada a Enciclopedia?
Para nada. Fue un momento agradable, porque desde muy niña yo escuchaba Radio Enciclopedia y conocía sus voces. En mi casa era habitual sintonizarla.
-Usted, actualmente, es también la máxima responsable de Álbum de Melodías. Dirigir un programa diario que atiende las solicitudes musicales de los oyentes, ¿qué le ha sumado a su carrera profesional?
Muchos retos. Yo digo siempre que la Radio tiene mucho de oficio y un programa diario, atendiendo a los oyentes, te da mucho de él. Y más si tiene preguntas para ellos, porque te obliga a superarte, a buscar información, a aprender.
-¿El programa le ha permitido saber cuáles son los intérpretes favoritos, las versiones más escuchadas…?
El intérprete más buscado por los oyentes, a veces inconscientemente, es Paul Mauriat. Aunque te puedan decir Richard Clayderman con su clásica “Ballade pour Adeline", o Percy Faith, te enfrentas con la verdad cuando empiezas a recoger peticiones o a radiar versiones para que los oyentes escojan la más bonita. Entonces te das cuenta que se repite mucho Mauriat.
-También estuvo vinculada a Hola Aurora, ¿fue un reto o ya había incursionado en programas de corte periodístico?
Ya lo había hecho en Radio Cadena Habana. Durante muchos años fui la conductora de Habana 19, que era la Revista Informativa provincial de esa emisora, esa experiencia me sirvió para Hola Aurora, solo tuve que atemperarme a una revista cultural y al modo de decir de Radio Enciclopedia.
-Uno de sus libros imprescindibles es Memorias de una cubanita que nació con el siglo, de Renée Méndez Capote. ¿Me confiesa otros títulos de cabecera?
Me gusta muchísimo García Márquez y aunque debería decir 'Cien años de soledad', mi primer libro de él realmente es 'El amor en los tiempos del Cólera', que lo disfruté muchísimo.
La Allende me fascina. Me gusta mucho la literatura policíaca, los clásicos, la novela negra, la literatura de los románticos.
-¿Qué otras artes reclaman la atención de Hazel?
Me gusta la Pintura y me inclino más por los clásicos, porque la pintura moderna me cuesta un poco de trabajo entenderla.
-Escribir es otro de sus dones. ¿Cómo surgió Viernes de Noche?
Quería hacer un blog y analizando qué posibilidades yo tenía de escribir, me di cuenta que el único momentito que poseía, quizás para mí, era el viernes por la noche. Además siempre he pensado que el viernes es el día más lindo de la semana.
-En la locución cubana se habla del Estilo Radio Enciclopedia. Desde su experiencia, ¿cómo lo define?
En Radio Enciclopedia no hay margen para la improvisación. Por un lado te puede parecer que te apoca, pero por el otro, te da una certeza de no cometer errores y elegancia también. Hay que hablar siempre con una sonrisa, se lo digo a los jóvenes que empiezan, hay que sonreír mucho al micrófono.
No es una voz para enamorar, sino para dar paz y tranquilidad.