Asumo el riesgo de subrayar algunos epítetos o frases conocidas, pero hoy las veo en genuina novedad porque son ciertas. Asumo el riesgo, además, de refugiarme en algún momento en motivaciones sensoriales. Así suelo escribir cuando las habilidades y el rigor de oficio se yuxtaponen al lenguaje de las emociones. Hablo del Maestro Guillermo Tuzzio, virtuoso del piano, de la música instrumental ligera, que en concierto de lujo, agradeció a nuestra emisora Radio Enciclopedia, su medio siglo de vida en el éter.
Él lo ha reiterado. No es un cumplido. Es un sentimiento con fundamentos y así dice en todos los escenarios: “Radio Enciclopedia es mi segunda casa. Me abrió todas sus puertas y sus ventanas. Me abrió su corazón. Siempre recordaré que corría el año 1982, cuando esta maravillosa emisora comenzó a difundir mi obra. Entonces comenzaba a grabar en la Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales de Cuba, EGREM, el tema para la telenovela titulada "La Dama de Blanco", basada en su homónima de Wilkie Collins. A partir de esa partitura melódica Radio Enciclopedia difundió mi obra y me dio a conocer al público por primera vez. No fui conocido por la televisión, u otros medios audiovisuales. Fue la Radio, ésta Radio, la que todos los días colocaba en antena mi música.” Justamente, con esa melodía el pianista comenzó su concierto el pasado viernes, cual prenda y regalo a los 50 años de la emisora cultural cubana, única en su perfil en la transmisión de música instrumental ligera, en coincidencia con el repertorio de Tuzzio.
Frente al piano de cola, majestuoso instrumento de cuerdas y madera, estimé el dominio del profesional consagrado, que a los cinco años de edad, puso sus manos por primera vez sobre un teclado de 88 notas negras y blancas, gracias al ingenio pedagógico de la profesora, Basilia Granda.
Y, en medio del deleite provocado por sus interpretaciones durante dos horas aproximadamente, en la Sala Covarrubias del Teatro Nacional de Cuba, pensaba en silencio, “nació pianista”. Hay que escucharlo y verlo en vivo. Es muy placentera la apreciación musical de sus obras, presencialmente y a teatro lleno.
La ocasión era de lujo y no por azar la gran sorpresa de la noche fue el dueto ocasional entre Tuzzio y la afamada cantante Farah María, gloria de la cultura cubana; icono de elegancia, belleza femenina, histrionismo sin par sobre el escenario. Ella fue su diva de honor, invitada para la gala; momento para disfrutar algunas piezas del antológico repertorio del inolvidable autor cubano, Juan Almeida Bosque.
Excelente invitación, ovacionada con exclamaciones de “¡bravo!”, durante todo el concierto, que he tallado en bondadosa memoria, para nunca olvidar. Podría decirse a futuro, que ha sido una oda de muy buen gusto a la Radio, a la excelencia, a la gratitud y a la amistad.
Sucede también que a Tuzzio y a Farah, los une una entrañable relación de amistad e intercambio profesional. De ahí que al finalizar la ceremonia me dijo el Maestro: “Hemos recorrido toda España juntos. Nos hemos presentado en los mejores escenarios europeos de música popular y operática. Cuando le hablé a Farah, aun siendo vocalista, de este concierto homenaje a Radio Enciclopedia, no dudó en responderme, ¡“cuenta conmigo”! y vieron lo logrado aquí.... Ese es el artista”.
Luego, en breve diálogo con Farah María ratificó: “Para mí es un orgullo trabajar con el Maestro Guillermo Tuzzio. Además, soy su amiga, soy su hermana. Al trabajar junto a él, en este concierto dedicado a Radio Enciclopedia, me he emocionado grandemente. Es su obra y es, al mismo tiempo, como la mía propia”.

Vuelvo a reeditar el concierto. Sobre el escenario, Guillermo Tuzzio tras concluir el programa previsto para la ocasión y recibir prolongadas ovaciones del público de pié, que solicitaba a coros, en aplausos y euforias repetidas: ¡“otra”!. El, a merced de sus admiradores, retornó al piano. Vi algunas lágrimas que bañaron su rostro.
Al finalizar, agradeció con honda emoción, a Radio Enciclopedia, a todo su colectivo de realizadores que dirige la Ingeniera Luisa María Márquez, quien por modesta virtud que la enaltece en la escala humana; prefirió mantenerse como espectadora desde su luneta y delegó en dos jóvenes talentosas y responsables en el diario bregar de la emisora, - Maité y Ariadna- para subir al escenario y entregar hermosos ramos de flores a los protagonistas de la velada. Hubo palabras de encomios y muy especiales por parte del instrumentista para la locutora Mirta Aleida, emblemática voz que presentó por vez primera los títulos del pianista. También fue reconocida la colaboración en la persona de Rafael Vega, director general del Teatro Nacional de Cuba, tras cristalizarse los fervorosos anhelos y vaticinios de Tuzzio: “El concierto será en la Sala Covarrubias”.
La técnica, la pasión y las manos de pianista
El autor de “Preludio para dos enamorados” que durante todo el año 1989 presidió con el número uno las listas de los temas nacionales más solicitados por nuestros radioescuchas, domina el piano con depurada técnica. Despliega formidables habilidades. Pero el Maestro, pensé, conoce que quienes asistimos habitualmente a las salas de conciertos, deseamos, además, involucrarnos con la imaginación artística, la riqueza musical interpretativa y el estilo del repertorio del instrumentista. El maestro lo sabe y sobrecolmó las expectativas en este concierto, oda de lujo a la gratitud por Radio Enciclopedia. Es coincidente el perfil de esta radio instrumental, con la música creada por Tuzzio, insisto. Es música para el espíritu, para abrigar el alma, para soñar… ¡despiertos!. Asumo el riesgo de afirmar que Guillermo Tuzzio interpreta sus melodías con el corazón, porque ama todo lo que hace y es, parafraseando a José Martí, ese artista con oculto Don para hallar a cada nota musical, la pasión.
Suele decirse que las manos del pianista han de ser dotadas por la Divinidad, más allá de las habilidades y técnicas adquiridas en la academia. He leído por ejemplo, que las manos grandes y los dedos largos son consideradas auténticas manos de pianista. Observé con detenimiento las manos de Tuzzio. Pedí colaboración a mi colega Maité en género de instantáneas para dejar testimonio gráfico de sus manos: dedos proporcionalmente alargados, ágiles querubines mágicos que acarician el teclado, lo recorren desde el DO, en su escala central. Luego se deslizan en olas de arpegios hacia el este, el oeste y viceversa. Sus manos sobre el teclado son, después del crepúsculo; cautivadoras danzas de la noche estrellada y serena.
Interpreto el mensaje espiritual de la música de Guillermo Tuzzio y tras el último acorde del preludio, inclino el rostro frente a sus manos sobre el teclado. No es cumplido. Es admiración y reverencia al pianista. Manos para bendecir.

La ocasión era de lujo y no por azar la gran sorpresa de la noche fue el dueto ocasional entre Tuzzio y la afamada cantante Farah María, gloria de la cultura cubana.

El autor de “Preludio para dos enamorados” que durante todo el año 1989 presidió con el número uno las listas de los temas nacionales más solicitados por nuestros radioescuchas.

El Maestro Guillermo Tuzzio, con la autora Nora Rodríguez Calzadilla y la cantante Farah María.

Maestro Guillermo Tuzzio, virtuoso del piano, de la música instrumental ligera, que en concierto de lujo, agradeció a nuestra emisora Radio Enciclopedia, su medio siglo de vida en el éter.