Desmintiendo el slogan de una antigua y conocida canción, el hábito de fumar más que un placer es una adicción muy dañina de la que muchos no han podido librarse y se ubica entre las primeras causas de muerte prevenibles en el mundo.
Algunos ya han disfrutado de la experiencia de limitar su consumo, porque probado está que dejar de fumar trae muchos beneficios para la salud. A los 20 minutos disminuirá la presión sanguínea, a las 8 horas el nivel de monóxido de carbono en sangre bajará a niveles normales. A los dos días se recupera el sentido del olfato y disminuyen las probabilidades de sufrir un ataque cardíaco.
El Día Mundial sin Tabaco se celebra cada 31 de Mayo y fue estipulado por la Asamblea Mundial de la Salud en 1987 con el fin de llamar la atención sobre los riesgos de la salud vinculados al hábito de fumar y desarrollar acciones más eficaces para reducir su consumo.
Este día de 2019 tiene como tema central “el tabaco y la salud pulmonar” y la campaña servirá para crear conciencia sobre las consecuencias que provoca esta adicción, que van desde el cáncer hasta las enfermedades respiratorias crónicas, y llamar a la acción para reducir su consumo y control.
Cuando se estudia la historia cubana se encuentran referencias de la apreciación que sobre este tema siempre tuvo el Héroe Nacional José Martí. En diversas anotaciones evidenció la necesidad de informar a la juventud y a la población en general sobre los perjuicios que pudieran evitarse al no consumir tabaco.
Por ejemplo, en la revista La América, de Nueva York, publicó en septiembre de 1883 las “Observaciones sobre el hábito de fumar cigarrillos de papel”, donde analizó esa dañina costumbre.
“Contra lo que deseamos protestar, escribió el Maestro, es contra el hábito de fumar cigarrillos de papel en grandes cantidades, imaginándose que estas dosis pequeñas de nicotina no son dañosas”.
Continuaba en otra parte del escrito: “Hemos tenido conocimiento en estos últimos meses de un número considerable de casos, en que muchachos y jóvenes que no habían alcanzado aún su completo desarrollo físico, han visto su salud seriamente alterada por el hábito de fumar incesantemente cigarrillos de papel”.
Y así concluía Martí: “… conveniente es que estos hechos se sepan, pues es evidente que prevalece la idea de que, cualquiera que sea su número, estas bocanaditas de humo no pueden ser dañinas en lo más mínimo, cuando al contrario producen con frecuencia mucho daño”.
En otro de sus escritos hacía un llamado de alerta: “Más que recomponer los miembros deshechos del que cae rebotando por un despeñadero, vale indicar el modo de apartarse de él”.
La fecha del 31 de Mayo no debe ser única para el llamado a la reflexión y la alerta sobre este dañino hábito devenido en adicción. Se necesita accionar de manera más efectiva por los medios de comunicación, la escuela, la familia, la comunidad toda para lograr prevenir los efectos que cada año hay que lamentar en Cuba y a nivel de toda la humanidad.