Hace más de un lustro apareció en nuestras salas de concierto el Trío Lecuona, un proyecto integrado por jóvenes intérpretes que se distinguieron rápidamente por sus inquietudes vanguardistas y sugerencias novedosas dentro del panorama musical cubano, pues siempre han tenido como sello indiscutible la defensa de un repertorio sólido y altamente demandante, con el que conquistan el favor del público y la crítica especializada.
Y esa cualidad sigue siendo defendida por sus actuales integrantes: el flautista Alberto Rosas, el cellista Alejandro Martínez y la pianista Daniela Rosas, quienes este sábado 1ro. de junio, a las 4:00 p.m., en el Oratorio San Felipe Neri, proponen un atractivo concierto con música hispanoamericana del siglo XX.
El programa está conformado por la Sonatina para flauta y piano de Pierre Sancan; Impresiones Sersteiras y Assobio a Jató, ambas de Heitor Villa-Lobos; Sonata Resurgir para flauta sola de Alberto Rosas; Allegro de Concierto de Enrique Granados; Altagracia de Carlos Fariñas; y La Comparsa de Ernesto Lecuona.
“Este concierto con música del siglo XX está enfocado más a la obra pianística -señala el flautista Alberto Rosas-, porque será el preámbulo del recital de graduación, el próximo jueves 6 de junio, en la Basílica Menor del Convento de San Francisco de Asís, de la joven pianista Daniela Rosas que desde hace varios meses forma parte del trío Lecuona.
“El programa inicia con Sonatine para flauta y piano de Pierre Sancan, obra que es la más conocida del compositor francés, ya que se ha convertido en repertorio casi obligado para los flautistas desde su inserción en 1946 en el concurso del Conservatorio de París”, especifica el destacado instrumentista.
Seguidamente, la audición hará un especial homenaje al compositor brasileño Heitor Villa-Lobos, al conmemorarse este año el aniversario 60 de su desaparición física, pues “interpretaremos dos obras de él: Impresiones Sersteiras o Impresiones de un músico de serenatas, porque como bien es sabido Villa-Lobos, en su juventud, fue un trotamundos que andaba con sus amigos tocando en disímiles establecimientos nocturnos. Y para esta obra que la escribió entre 1936 y 1937 se inspiró en esos años mozos.
“Es un vals con dos características melódicas principales: una melodía estructuralmente muy clara y una línea de bajo extendida cromáticamente. La obra es nostálgica y hace referencias melancólicas a las Serenatas alrededor de los años 1920-1940, que fueron increíblemente populares en Brasil realizadas por los Choroes, agrupación de la que Villalobos fue miembro.
“La otra obra se llama Assobio a Jató, que significa el soplido del jet. Está escrita para flauta y violonchelo, y es una obra que resalta las posibilidades melódicas y técnicas tanto de la flauta como del cello, este último siendo el instrumento predilecto del compositor”.
Refiere el joven intérprete que además “se interpretará Allegro de Concierto de Enrique Granados, pieza que en su época ganó el Premio de la Cátedra de Composición del Conservatorio de Madrid y es una obra que resulta un reto para cualquier pianista porque es muy demandante al abandonar un tanto la línea nacionalista y enfocándose -más bien-, en una atmósfera impresionista, y pasajes que hacen referencia y nos recuerda el estilo romántico de Chopin, Schubert, Schumann y Grieg”.
El repertorio incluye también Altagracia de Carlos Fariñas, una de las obras cúspides de la música cubana escrita para piano en el siglo XX y fue escrita entre 1983-1986.
“Es un homenaje de Fariñas a la tierra donde naciera Ernesto Che Guevara de la Serna. La obra es apoteósica, contiene intrínseca una nostalgia de tango argentino abrumadora, con tonalidades de una magna claridad y esperanza que obligan al intérprete a explotar al máximo su más amplia palestra de colores en el sonido”.
Se escuchará, por segunda vez desde su estreno, la Sonata Resurgir para flauta sola, de la autoría de Alberto Rosas, que fue compuesta en el año 2012 y está inspirada en dos poemas que hablan sobre la vida como un tránsito y la muerte como un paso para otra reencarnación, es decir, una posibilidad de fluir dejando atrás lo que fuimos.
“Para el cierre, se interpretará una obra que sigue seduciendo a expertos, pianistas y público en general, La comparsa de Ernesto Lecuona, una pequeña obra maestra, en la que incorpora por vez primera a la pianística cubana los elementos rítmicos de raíz africana.
“Como te puedes percatar -subraya Alberto-, el recital es un preámbulo del concierto de tesis de graduación de Daniela Rosas en la Universidad de las Artes.
“Para ello se ha escogido música nacionalista del siglo XX, pero con un tono romántico tardío, y es otra pincelada que estamos dando a un tour que desde hace tres años el Trío Lecuona está realizando por la música del siglo XX, pero no es música atonal, aunque el próximo concierto sí se enfocará en ese sistema musical, pues queremos hacer uno de jazz con la influencia que tuvo ese género en la música de concierto norteamericana. Ya hemos pasado por la música francesa, alemana, cubana y, en algún momento, queremos visitar a compositores de la Europa Oriental y esas son las ideas que estamos explorando ahora.
“El primer concierto que hicimos para este ciclo de música del siglo XX se lo dedicamos a compositores cubanos y se llamó La isla en peso o Los hijos del mar, y en ella se estrenó los Tríos lezamianos, concebido especialmente para nosotros por el maestro Juan Piñera. Además de otras obras escritas especialmente para el trío por jóvenes compositores como Ernesto Oliva, Javier Ía, Pepe Gavilondo, entre otros.
“Y así hemos ido realizando varios programas, el más reciente fue Europa postguerra, que lo hicimos no con cello sino con violín, con una excelente intérprete de este instrumento, Mariana Hutchinson.
“Con esta propuesta lo que pretendemos es introducimos en un repertorio bien profundo e interesante para el trío al buscar en los vericuetos de la música de ese siglo para que siempre sean los repertorios novedosos o que desde hace algún tiempo no se tocaban en las salas de conciertos de Cuba y que además rompan el esquema preconcebido sobre la música del siglo XX”.