Tras la aprobación de la Primera Constitución Cubana en Guáimaro, nacía el 7 de mayo de 1869 el periódico oficial del gobierno de la República en Armas, que llevó por nombre El Mambí.
Ya en esos momentos El Cubano Libre, el primer periódico independiente de las fuerzas insurrectas, y El Tínima, el primero de la Revolución en la ciudad de Puerto Príncipe, habían desaparecido.
Fue Ignacio Mora, destacado hijo de esa villa y esposo de la también patriota Ana Betancourt, el designado por Carlos Manuel de Céspedes como director de la nueva publicación, que estuvo publicándose hasta 1871.
Mora concibió la idea de publicar un periódico con el nombre de El Mambí, tarea en la que es auxiliado por Clodomiro Betancourt Varona, debido a que dada su enfermedad le fue imposible incorporarse a la lucha en los campos camagüeyanos y la mejor forma que ideó para servir a la causa fue brindando información veraz y sistemática sobre lo que acontecía, a través de los escritos que él mismo redactaba.
Es indudable que en esa etapa, como en tantas otras, se hacía necesario un órgano que divulgara el acontecer patriótico y a su vez desmintiera las calumnias y falsedades de la prensa española.
Para ello se necesitaban recursos que no se conseguían con facilidad como una imprenta, papel y tinta, cuya gestión corrió a cargo de Ana Betancourt, logrando asegurar para la edición de ese órgano de prensa insurrecto una imprenta móvil que tomó el nombre de Libertad.
Este suceso tuvo gran importancia en la historia y la vida cultural de Guáimaro, porque se convirtió en el primer periódico editado en esa localidad. Más tarde, el taller tipográfico se traslada a la Sierra de Najasa, para evitar el acoso y captura de los soldados españoles.
Brillantes páginas en la historia de la Patria escribieron periodistas y colaboradores camagüeyanos con las armas en la mano, como antes redactaron con la pluma sobre el papel. Las publicaciones independentistas solo pudieron aparecer en la manigua y a ellas los máximos líderes de la República en Armas brindaron toda su prioridad y apoyo, porque conocían de su alcance e importancia.
Nunca el enemigo pudo localizar el escondite de los periodistas insurrectos, quienes incluso hacían llegar el periódico El Mambí hasta la propia ciudad de Puerto Príncipe, con información sobre la campaña revolucionaria.
En su libro Expediciones Navales en la Guerra de los Diez Años, la historiadora cubana Milagros Gálvez Aguilera transcribe lo siguiente, publicado el 7 de mayo de 1869, en El Mambí, periódico del Gobierno de la República en Armas: "... El periodismo español en Cuba, quiere hacer creer - y se ilusiona con esa idea - que la Revolución ha concluido, y en su impotencia apela a apellidar a los patriotas, mambises y a otros dicterios con que cree ofendernos..."
El órgano insurrecto explica 18 días después la etimología probable de la expresión: "...la palabra mambí será compuesta del nombre man, en inglés hombre, y del adverbio latino bis, que significa dos veces. La sustitución de la n por la m no es más que la observancia de la regla ortográfica española de no escribir antes de la b, sino m en lugar de n".
Y continúa señalando el artículo: "De todos modos, pues, tendremos que el epíteto mam-bis ó mambis, con que los gorriones califican al cubano que sostiene su independencia, le atribuye su verdadera importancia de dos veces hombre".
Así marcaba la agudeza ideológica este órgano oficial de la República en Armas que fue también machete, jinete y manigua en la lucha por la libertad, y hoy se alza, a 150 años de distancia, como ejemplo de prensa insurrecta y revolucionaria.