
Ir tras la huella de la primera bailarina del Ballet Nacional de Cuba (BNC), Yanela Piñera, me proporcionó una de las experiencias más importantes de mi vida.
Resulta que quise hacerle una entrevista por las presentaciones del 23 Festival de Ballet, pero en la espera porque terminara sus ensayos en el Gran Teatro de La Habana, tuve la posibilidad de ver a menos de dos metros de distancia a nuestra querida Alicia Alonso.
Su imagen delicada y porte elegante, a pesar de los años, es algo que jamás podré olvidar, porque mi encuentro más cercano con la prima ballerina assoluta –hasta ese momento- había sido por la pantalla del televisor.
No obstante, ese día, más que una satisfacción tuve dos, porque Yanela me dejó luego de finalizar la conversación, el grato sabor de una lograda entrevista.
¿Qué experimenta una primera bailarina cuando sube al escenario?
Una gran responsabilidad. Tener esta categoría es de gran importancia, pero además, de un peso enorme. Es el paradigma de los muchachos de la compañía, porque lleva los roles principales de los grandes clásicos y de las coreografías realizadas por maestros cubanos y extranjeros.
¿Cuéntame sobre algunas de las obras que has bailado en este 23 Festival de la Habana?
Bailé la noche de la inauguración “In the night”, una coreografía bellísima, que estuvo representada por tres bailarinas de la compañía, entre ellas yo. Fue una experiencia muy grande haberla interpretado, porque durante muchos años la han bailado primeros bailarines del BNC, y prácticamente fue un estreno.
Tengo también en esa modalidad de presentación un padedé (pas de deux), con coreografía de Kirk Peterson, se llama “La Bella y la Bestia”. Es un padedé que se va a ser el día 6 de noviembre y lo bailo con Arián Molina en la Sala García Lorca del Gran Teatro de La Habana.
Es precioso pero a la vez muy difícil: rápido, representa un nuevo estilo para mí, una nueva forma de moverme.
Por otra parte ya estrené “Flora”, con coreografía de Gustavo Herrera, “Tarde en la siesta”, que se hizo en la gala dedicada a Ernesto Lecuona, con coreografía de Alberto Méndez, “Idilio” y “La bayadera”.
Como parte del Festival se inauguró la muestra “Variación”, del artista cubano de la plástica Miguel Ángel Quintana, en la galería L de la Universidad de La Habana. Es una exposición dedicada al Ballet, a Alicia Alonso, pero también es una muestra inspirada en Yanela. ¿Cómo llega a ti la noticia de la expo?
Me sorprendió porque una exposición de artes plásticas dedicada a Alicia Alonso y que también se la dediquen a una primera bailarina y que esa sea yo, que soy la más joven y la de menos tiempo con esta categoría, me llenó de orgullo. Estar al lado de Alicia Alonso, es un gesto muy bonito por parte del artista.
Cuando bailas, ¿hay obras que te hacen sentir mejor en el escenario?
Siempre hay piezas que uno sabe disfrutar más porque compaginan mejor con tu personalidad o son más fáciles a la hora de bailar. Pero siempre cuando uno baila, todo tiene su parte bonita, su parte difícil, agradable y, yo disfruto bailarlas todas, independientemente de que en algunas me sienta más cómoda que en otras.
¿Te inclinaste tú misma hacia el Ballet, o hubo influencia de tus padres?
Me pusieron de pequeña en la cátedra que tiene el Ballet Alicia Alonso para aprovechar el tiempo y que aprendiera algo nuevo, pero no con la intención de que fuera bailarina.
Todo sucedió porque una vez que comencé a ir, que empecé a estudiar Ballet y asistí a las presentaciones de los profesionales, me gustó tanto que dije que me dejaran.
Y ese camino lo he transitado hasta ahora, con mucha responsabilidad, siendo uno de los momentos más importantes el mes de abril del 2011, cuando alcancé la categoría de primera bailarina.
El arte que practicas es estilo, técnica, a veces un poco de suerte…Pero tiene mucho de sacrificio y dedicación…
También es mucha disciplina, porque además del sacrificio que conlleva todos los años de estudio: 8 años muy duros y difíciles, ya dejas de ser una niña y de tener otros privilegios que tienen los pequeños de tu edad, para dedicarte completamente a esta carrera.
Si no te autodisciplinas no logras tus propósitos y sueños.
Yanela Piñera, a pesar de su juventud, es una comunicadora por excelencia, don que junto al arte de las zapatillas, giros y coreografías, le permitirán en muy poco tiempo seguir sumando satisfacciones a su impecable carrera profesional.
Una muestra de su excelencia nos la regala en el 23 Festival Internacional de Ballet de La Habana, evento en el que participan destacadas compañías y artistas de 21 países, quienes estarán descorriendo las cortinas hasta el miércoles 7 de noviembre, con sus interesantes presentaciones tras bambalinas.

