Los museos son, por regla general, instituciones al servicio de la sociedad y su desarrollo, con o sin ánimo de lucro, en las cuales se exponen colecciones de arte o científicas con valor cultural. Desde la antigüedad existen una suerte de museos: los templos, en los que se guardaban objetos de culto u ofrendas que de vez en cuando se exhibían al público para su apreciación. Lo mismo sucedió en Grecia y Roma con las colecciones de objetos valiosos y obras de arte de la aristocracia. Es en el Renacimiento cuando se le otorga el nombre de “museo” tal y como lo entendemos hoy a estos espacios dedicados al aprendizaje y enriquecimiento cultural de modo didáctico.
Sin embargo, cuando un museo está excavado en una cueva donde cuelgan mechones de pelo de 16 mil mujeres distintas, nos llegamos a plantear la lógica de ciertos enclaves. Esto se debe a que en la actualidad, fruto de una nueva presión social, ha comenzado a exigírsele a los museos una dinámica viva, cambiante, renovadora.
El pueblo de Avanos, de la zona de Capadocia en Turquía, más famoso por sus alfombras y cerámica, alberga el Museo del Cabello, creado por el alfarero ChezGalip en el subsuelo de su taller. Su razón de ser no se encuentra solamente en lo exótico de su temática para la sociedad que demanda novedades, sino en una emotiva historia: cuando una amiga del actual dueño del museo tuvo que marcharse de la ciudad donde vivían, para que la recordase siempre le dejó un mechón de pelo. Así, cada mujer que escuchaba la historia, decidía realizar el mismo acto. Pasados treinta años, se ha convertido en toda una atracción turística de la ciudad.
El museo está ubicado en una cueva, en el subsuelo del taller de alfarería del dueño, pero no se distinguen casi sus paredes pues las mismas están cubiertas de cabellos de mujer y cada mechón unido a una etiqueta en la que se puede leer el nombre de su dueña original. Esta tradición solo puede ser realizada por mujeres, ya que solo sus mechones de cabello estarán avalados para entrar a la colección, no así los de los hombres.