
Monumento a Antonio Maceo, en La Habana, Cuba.
Desde hace 97 años se levanta en su pedestal la figura de Antonio Maceo, valeroso y temerario militar cubano, héroe de las guerras por la independencia contra España en el siglo XIX.
En el Parque y Monumento que existe en su honor frente a la Avenida del Malecón en La Habana se yergue la imagen del Lugarteniente general Maceo en su caballo parado en sus patas traseras.
El espacio dedicado al Titán de Bronce se encuentra ubicado en el municipio de Centro Habana y mide 400 metros de largo y 60 de ancho.
Original es sin dudas el grupo escultórico que comprende la construcción artística: Sobre una plataforma aparece al relieve cuatro figuras que representan, en el frente, la acción y el pensamiento del Titán; en tanto, detrás, la justicia y la ley.
Colocada en relieve al frente del zócalo hallamos a Mariana Grajales, la Madre de los Maceo, mientras, en el fondo se reproduce la famosa Batalla de Peralejo.
Otras hazañas militares protagonizadas por Antonio Maceo en los territorios de Baraguá, Cacarajícara, La Indiana y Mangos de Mejías se muestran en la gran obra.
El monumento presenta igualmente, el Escudo de la Palma Real, como se denomina el escudo nacional cubano y el escudo de la provincia de ciudad capital.
El monumento termina con la estatua ecuestre de Maceo esculpida en bronce, vestido con su uniforme de guerra y machete en mano, convocando al combate. La base se construyó de granito.
El monumento fue inaugurado el 20 de mayo de 1916, en el lugar donde existía una fortaleza militar de la Corona Española, la batería de la Reina y una entrada al mar, conocida por Caleta de San Lázaro, a propósito a la calle homónima a solo metros del sitio.
La obra pública fue creada por el arquitecto italiano Doménico Boni, quien ganó el certamen para su realización en el propio año.