La canción política en Cuba nace al unísono con los primeros clamores por la libertad. Desde principios del siglo XIX los trovadores populares entonaban décimas y cuartetas, y también improvisaban versos en los que las ansias de libertad se hacían presentes.
Entre estos trovadores que luchaban por la independencia hay dos figuras notables que apenas cesó la contienda del ´95 regresaron a Santiago de Cuba. Uno, desde los campos orientales, donde permaneció toda la guerra peleando contra la dominación española, y otro llegado de la República Dominicana, territorio donde tuvo que exiliarse debido a su destacada colaboración con los revolucionarios cubanos. Ellos son Juan Ferrer y el inmenso Sindo Garay.
Cuando Juan Ferrer sintió la presencia de la bota extranjera estadounidense en la tierra cubana tomó la guitarra y compuso unos versos cuya letra ha llegado hasta nuestros días, pero no así su música.
Cuba tus hijos lloran
Porqué ven venir tu ruina,
Tú siempre serás
La más digna y te perderás.
Ya llegó el momento
De poderte ver;
Ya saliste del tirano
Y no te dejes coger,
Mira el americano
Te está velando
Mi Cuba desde que nací.
No se trata de versos de un acabado perfecto, recordemos que aquellos patriotas no tuvieron la oportunidad de estudiar gramática, pues muchos eran iletrados.
Por aquellos mismos tiempos, Sindo Garay que había estado exiliado en Santo Domingo, regresa a Santiago de Cuba donde, con un grupo de trovadores, muchos de ellos de ideas independentistas, integra las primeras peñas de trovadores.
Surge la época del bolero. Sindo inicia un recorrido por campos y ciudades. Un día llega a las cercanías de Caimanera, en Guantánamo. Se asombra e indigna cuando ve ondear otra bandera. Allí, en empinado mástil, no está la bandera de la estrella solitaria. Por esto, y mucho más, compone:
No se puede vivir así, no, no, no
No se puede tolerar el trato infame
Ni a la más infeliz ramera se trata así.
Muchas lágrimas de sangre nos costó
Salir del lodo inmundo en que se estaba
Para vender a tan mezquino precio su valor
Habernos quedado así…
Perdiéndose van
Y el americano riéndose está…