De existir un planeta conformado en un 70% por el metal hierro, ¿Cómo usted lo nombraría? Planeta Hierro, lógicamente. Ahora bien, de existir seres de otros mundo capaces de observar al nuestro a grandes distancias. ¿Cómo lo llamarían? Planeta Mar o tal vez Agua, lógicamente. Pero jamás Tierra, y por un razón muy sencilla y es que la superficie de este cuerpo celeste que nos alberga está constituido en un 71 % por agua.
Por eso es que nuestros astronautas que han mirado embelesados desde las alturas el paisaje de este hogar gigante, lo han denominado planeta Azul. Nunca, jamás, lo han llamado planeta Carmelita, o Beige o Amarillo arena. Porque el color que predomina es el inmenso azul de los mares, o como nos diría el estudioso de estos temas Alexis Schlachter “el color del Océano Mundial pues lo que los geógrafos denominan tradicionalmente océanos Pacífico, Atlántico, Indico, Ártico y Antártico constituye, en realidad, una masa única de agua salada en la cual los continentes emergen como simples islas.” Si a esto agregamos otros mares, lagos, etc. se puede establecer que tres cuartas partes del planeta se encuentra bajo las aguas.
Para los amantes de las curiosidades les informo que hay dos similitudes sorprendentes entre ese Océano Mundial y nosotros pues existe la misma proporción de agua en el planeta que en nuestro cuerpo.
Bien. Errores histórico-geográficos aparte, hoy usted y yo nos denominamos “terrícolas”. Pero se pregunta Alexis y nosotros, “si en el futuro no llegaremos a ser, con mayor razón , “acuícolas” de manera oficial, cuando la comunidad internacional se cuestione a fondo el mundo ilógico que nos tocó vivir, tan lleno de desigualdades sociales, peligros ecológicos y, también ¿Por qué no? de errores geográficos.”
|