La pizza es el alimento más consumido, con más de cinco mil millones de ventas diarias en el mundo, sin mencionar que el 20 % de los restaurantes del planeta son pizzerías. Esto se debe al fácil consumo y preparación de este alimento, que aunque puede parecer simple, posee infinitas posibilidades en cuanto a sus ingredientes.
Originaria de Nápoles, Italia, donde se creó el primer establecimiento especializado en 1731, llamado Antica Pizzeria, es considerada por la Unión Europea desde el año 2010, como el producto agroalimentario tradicional de ese país.
Sus antecedentes nos llevan hasta el pueblo etrusco dentro de cuya dieta se encontraban unos panes planos rellenos de queso y miel, pero la evolución de este comida llegó con el arribo del tomate a Europa gracias a Colón.
Con un sabor agridulce, la pizza hawaiana es la más popular en Australia, pues constituye el 15 % de los pedidos a domicilio. No obstante, su origen proviene del intelecto de un cocinero alemán, Clemens Wilmenrod durante los años sesenta. Esta variación constituida por piña y jamón dulce, algunas veces contiene además gambas, cerezas, pimiento verde, champiñón, cebollas y/o jalapeños.
La distribuidora a domicilio, Pizza Hut, en el año 2001, llevó una de estas delicias a la Estación Espacial Internacional para el disfrute de los miembros de la tripulación. Ante el éxito de esta acción la NASA está desarrollando una impresora 3D que pueda recrear este alimento en el espacio exterior. (Por Daniela Hernández Gari, estudiante de Periodismo).