| |
| PORTADA ENCICLOPEDIA >> CURIOSIDADES |
| _____________________________________________________________________________________ |
La Real Compañía de Comercio de La Habana |
| Publicado: 2019.08.15 - 08:01:29 / web@renciclopedia.icrt.cu / Juan Blas Rodríguez |
| |
La idea de fundar la Real Compañía de Comercio de La Habana surgió hacia 1739, siendo Capitán General de Cuba el insaciable Juan Francisco Güemes de Horcasitas, Conde de Revillagigedo.
Este militar y administrador español respaldó el propósito de crear una organización mercantil que llegara a controlar y monopolizar, casi absolutamente, el comercio de importación y exportación de Cuba, o sea, casi todo lo que el país vendía procedente de España y casi todo lo que el mayor archipiélago de las Antillas vendía en la Península, lo que contribuía al retardo comercial del país.
Todo ello a través del puerto de Cádiz, pues desde 1772 era el puerto de España el que realizaba el comercio con las colonias de América.
Para ello, fue preciso reunir una gran suma de dinero procedente de los accionistas para hacer frente a los gastos que la Compañía tendría que desafiar inicialmente, lo que se logró con el aporte de acaudalados comerciantes españoles de Cádiz y algunos comerciantes españoles y hacendados criollos de La Habana.
Uno de los principales accionistas más fuertes de la Real Compañía era, por supuesto, el Capitán General Güemes y, aunque ni el Rey ni la Reina de España aportaron ni una peseta a la empresa, les fueron regaladas acciones de la Compañía para que favorecieran, como lo hicieron, la creación del jugosísimo negocio.
Así, la Real Compañía dominó todo el comercio de importación y exportación: hablamos de los principales productos que Cuba comerciaba en estos momentos, venta del tabaco, azúcar, cueros, maderas y otros productos. La Compañía, a su vez, incorporó en la colonia caribeña numerosos productos y mercancías, es el caso de harinas, paños, lozas, y muchos más solicitados por los pobladores.
Entre las obligaciones que la Real Compañía de Comercio de La Habana tenía estaba la construcción de navíos, el abastecimiento de los buques de la marina real de escala en la capital cubana y la sostenibilidad de barcos de guerra destinados a perseguir el contrabando.
|
| |
|
|
|
|
|
| |
|
|
|
Otros artículos del autor (a)
¿Cómo era Cecilia Valdés?
El Caballero de Ring
La calle más nombrada en La Habana
Portocarrero, entre colores y La Habana
El cementerio de Espada
|
| |
| Subir |
| |
|
|
|
| |
|
| |
|
|
 |
|