El interés de Mr. Charles Knowles por con quistar La Habana, surgió desde el mismo comienzo de su larga carrera naval. Este marino inglés nacido en 1700, de manera autodidacta llegó a oficial, participando en varias campañas en el Caribe, en una época en que la capital de Cuba tenía fama de ser una plaza invencible.
El 10 de octubre de 1748, el almirante Knowles se presentó frente a la bahía habanera al frente de sus navíos. Hizo un amago de ataque, pero inmediatamente la flota española salió a enfrentarse al inglés. Ambas fuerzas trabaron combate frente a Boca de Jaruco, situado a 35 kilómetros del Castillo del Morro. El combate, aunque breve, fue encarnizado. El inglés abandonó el intento de conquistar La Habana, recibiendo una fuerte amonestación del Almirantazgo británico por su fracaso. Otros fracasos sufrió Knowles en las costas cubanas.
Años más tarde, 1752, Charles Knowles fue designado gobernador de Jamaica, en su deseo de revancha, por la derrota sufrida en las costas habaneras, trabajó intensamente recopilando información de inteligencia sobre la capital de la mayor de las Antillas. Un hecho le ayudaría en su objetivo, cuando el gobernador de Cuba Francisco Cajigal, el que teniendo en cuenta que hacían varios años España e Inglaterra estaban en paz, invitó en 1736 a Knowles a visitar La Habana.
El gobernador Cagigal conocía los antecedentes del inglés, y la invitación tenía el propósito oculto de que Knowles se convenciera de lo costoso e inútil que sería un ataque. Es por eso que condujo a su invitado a un paseo por las fortificaciones habaneras.
Por su parte el oficial inglés aprovechó la visita para precisar los datos que ya tenía sobre la defensa de La Habana. Este plan de ataque y sus datos, sirvieron de base al que años tarde en 1762, puso en práctica el imperio Inglés para hacer realidad la toma de La Habana.
El viejo almirante Knowles, retirado, sirvió como asesor en el plan de ataque, el veterano marino participó, aunque no lo hiciera personalmente, en la materialización de su antigua obsesión: tomar La Habana.
|