Bigote e’ Gato es un gran sujeto
Que vive allá por el Luyanó
Y tiene el pícaro unos bigotes
Que es todos la admiración..
Les quiero hablar de Manuel Rodríguez Pérez, este asturiano llegó a Cuba con 12 años, su boina roja, su pelo largo y a los pocos años ya lucía su mostacho de oreja a oreja. Algunos lo comenzaron a considerar, como a otros casos de personajes populares, que tenia un “tornillo flojo”, pero nada de eso, con su enorme bigote y una alegría contagiosa Bigote e’ Gato poseía un bar en la Habana Vieja, en la calle Tte. Rey No. 308, donde los clientes siempre tienen la razón, claro eran otros tiempos.
Bigote, como le decían sus clientes, presidía una asociación propia de murciélagos, el “Club de los Noctámbulos”, era un lugar para gente que no dormía y adoraban al Dios Baco.
¿Desde cuándo usted usa ese bigote, Manuel? El respondía orgulloso: “Desde que nací; porque jamás me lo he cortado”-dice mostrando una amplia sonrisa, agregando-“primero me decían bigotudo, bigotón, hasta que Juan Guerra, de la Sonora Matancera, me sacó la guaracha allá por el 1944 y el puertorriqueño Daniel Santo fue quien la popularizó y me popularizó en toda Cuba y estaba en todas las emisoras, en los traganíqueles, en las fiestas.”
Y así nació uno de los personajes más populares y simpáticos de Cuba. Unos enormes bigotes, una contagiosa guaracha y un cantante de moda, hicieron el milagro de convertir a un gato asturiano, en una popular guaracha cubana cantada por un puertorriqueño.
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