“El Son es lo más sublime, para el alma divertir”...dijo el gran sonero Arsenio Rodríguez y nosotros agregamos que en este cubanísimo género musical y de baile confluyen elementos procedentes de la música española y africana.
Para interpretarlo se requiere una amplia gama de elementos musicales. Su origen hay que buscarlo por varias ciudades de la región oriental como Guantánamo, Baracoa y Manzanillo, donde la letra de un son aseguraba que era la ciudad en la que "¡se baila el son en calzoncillo y camisón¡”
Los especialistas señalan la aparición de los primeros sones alrededor de la segunda mitad del siglo XVI y uno de los más conocidos es sin dudas el Son de la Ma Teodora de 1562.
Sus antecedentes están en el ñongo, el nengón y el changüí de Guantánamo, en la zona más oriental del archipiélago antillano.
Vemos como el son se desdobla musicalmente y así encontramos la guajira-son, el bolero-son, la guaracha-son, la rumba-son, el guaguancó-son. También, muchos ritmos tienen su origen en el son, así tenemos el Sucu sucu, el Pilón, el Mozambique, la Salsa, y hasta el reguetón-son, si, por aquello de la fusión.
El Trío Matamoros fundado en 1920 constituye el formato insignia más antiguo de trío sonero. Con el auge del género y su comercialización se fue ampliando el formato y fue creciendo de cuartetos, sextetos, septetos, sonoras, conjuntos y orquestas.
La formación instrumental más usada en la actualidad es piano, guitarra, bajo, bongó, maracas, clave, trompeta, tres, voz, tumbadoras y otros elementos de la percusión.
Una parte significativa dentro del son es el llamado Montuno, que no es un género musical. El surgimiento de esta palabra viene del término monte, aplicándose inicialmente en el territorio oriental del país.
Según el musicólogo e historiador Radamés Giro “después de la parte expresiva o narrativa de la pieza es que pasa a la parte B, que es el montuno propiamente dicho, y en el cual alternan el solista- que improvisa-y le responde el coro, a la manera responsorial propia de la música de antecedente africano. En él se hace un amplio uso de la síncopa. Podemos decir que el Montuno es el que le incorpora un sabor especial, sabroso, que incrementa el que ya trae el son, la guaracha, la rumba.”