Cambula: (banderada de la Demajagua)
EL primer matrimonio de Carlos Manuel de Céspedes y del Castillo, fue con dos veces prima, María del Carmen Céspedes y López del Castillo, con quien tuvo tres hijos, Carlos Manuel, Oscar y Carmen. En1852 se traslada a Manzanillo obligado por la persecución política. Las autoridades españolas ordenan su detención, al ser encontrado junto al lecho de su esposa María del Carmen, gravemente enferma, los libran de la prisión. Al morir su esposa se traslada a su ingenio La Damajagua. Era mayoral del ingenio Juan Acosta, quien vivía con su esposa y su hija mayor Rosario 20 años y otra de diecisiete, Candelaria, a quien cariñosamente todos llamaban Cambula, Céspedes viudo requirió de amores a la linda jovencita, que correspondió a sus requiebros.
Cambula tuvo la gloria de coser con sus manos, y retazos de telas encontrados en la vivienda, la bandera que Céspedes levantó en La Demajagua el 10 de octubre de 1868. Cambula tuvo una niñita a la que Céspedes puso por nombre Carmen y que reconoció y dio su apellido. Tres años acompañó Cambula a Carlos Manuel en la manigua mambisa. En 1871 la embarcó para Jamaica, pues la vida en la manigua se hacía muy difícil y peligrosa para los niños. Cuando Cambula embarcó iba encinta y dio a luz un barón al que puso por nombre, Carlos Manuel, pero no llevó el apellido del padre, ya que este no vivió para reconocerlo.
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Candelaria Figueredo, enarboló la bandera que había confeccionado Cambula. |
Canducha: (la abanderada de Bayamo)
Candelaria Figueredo, a quien cariñosamente todos llamaban Canducha, hija de Pedro (Perucho) Figueredo, formaba parte de aquel grupo de bayameses que integraban Adriana del Castillo, Catalina García, Amelia Montero y muchas otras, que el 9 de noviembre de 1868 en la capilla bayamesa hicieron vibrar las notas del Himno Nacional.
Fue Canducha la joven heroína que durante la toma de Bayamo por las huestes comandadas por Carlos Manuel de Céspedes, entró a caballo en el pueblo enarbolando la bandera que había confeccionado Cambula, mientras, su padre, Perucho, escribía las estrofas de nuestro Himno Nacional, las que siempre nos han acompañado en cada combate, en cada triunfo, en cada revés, en cada dolor.