
Paris, la ciudad y capital de Francia, es un lugar único y hasta mágico, frecuentado por más de 42 millones de turistas al año debido a su hermosura. Está situada a ambos lados de un largo meandro del rio Sena. De manera que el río atraviesa la urbe, brindando una buena oportunidad de conocerla a través de sus aguas a aquellos que la visitan.
Los bateaux-mouche por el Sena son barcos de excursión abiertos que proporcionan una vista a la ciudad mediante sus recorridos por el río. Ya sea de día o de noche, una panorámica espectacular de la ciudad nos ofrecen estos pequeños cruceros.
Las razones para descubrir la ciudad en ellos son muchas, los principales edificios y monumentos de la misma puedan ser apreciados paseando por el río es una razón de peso. Tal es el caso de la torre Eiffel, el Museo del Louvre, la Défense, la Place de la Corncorde, la Catedral de Notre Dame de París o la Biblioteca François Mitterrand que, siendo observados desde el río, nos muestran sus caras más inéditas.

El Sena, a su paso por la ciudad, es atravesado por tres docenas de puentes, entre los que destacan el Pont Louis Philippe, el cual ha sido reformado, incluso rehecho, varias veces desde que el rey Louis Philippe puso la primera piedra para su construcción en ocasión de celebrar su ascenso al trono en 1833; y el Pont Neuf que a pesar de su nombre (neuf traducido al español significa nuevo) es el más antiguo de ellos y debe su nombre a haber sido el primer puente de piedra que se construyó en la ciudad.
Desde el río se tiene una perspectiva única de los puentes, se pueden apreciar los ricos detalles de su arquitectura y es posible contemplar la visión exclusiva de los mismos alineados en una sucesión perfecta. Esta es una estampa privilegiada que muchos viajeros desconocen y que sólo se puede disfrutar desde allí.

Embarcado en un crucero se tiene también la oportunidad de observar la vida bohemia de las casas-barcos y a orillas del río: los enamorados, los picnics entre amigos, los deportistas y corredores, los niños jugando, las personas leyendo o relajándose con un paseo, que llena de vida al río.
Definitivamente una manera especial y cómoda para conocer la ciudad del amor y quedar encantado con la misma, una experiencia única e inolvidable para los que tengan la oportunidad de realizar una escapada a la Ciudad Luz.