Corría el mes de julio de 1999, cuando en una noche de lluvia incesante que azotaba el poblado boyacense de Villa de Leyva, el arquitecto Octavio Mendoza Morales, también artista de la escultura en barro, se preguntó porqué no mezclar la arquitectura con el arte. Así nació la idea más ingeniosa y atrevida de su vida: cocinar una casa utilizando los mismos métodos de los alfareros al producir vajillas, sirviéndose de la tierra misma para convertirla en arquitectura habitable, la Casa Terracota.
Ubicada en las afueras del municipio de Villa de Leyva, Boyacá, Colombia, es tan grande como un edificio de cinco pisos, su extensión es de 500 metros cuadrados y se impone en medio de lujosas casas de campo y de las verdes montañas que conducen al santuario natural de Iguaque. Su creador, sacó de un lugar cercano las primeras cargas de arcilla, y como si fuera un jarrón o cualquier artesanía de barro, empezó a moldear desde abajo hacia arriba, desde las bases hasta el techo.
Terminada su estructura principal en octubre de 2012, la Casa Terracota muestra una filosofía de vida, a decir de su creador: “Casa Terracota es el símbolo de mi propuesta: un proyecto de construcción que, apoyándose en los cuatro elementos (tierra, aire, agua y fuego), convierte la tierra en arquitectura habitable, al tiempo que produce objetos funcionales que participan del proceso de cocción mientras se transforman en piezas útiles para la vida cotidiana de los residentes del espacio. Una vez finalizados los pasos de construcción y quema, dichos elementos se utilizan como parte de los acabados o se ofrecen como productos aptos para la venta o el trueque, permitiendo así a los propietarios recuperar parte importante de la inversión realizada en el proyecto. Esto convierte al sistema en una opción de construcción autosostenible”.
Además de ser la cerámica más grande del mundo, Casa Terracota es un espacio donde se funden la arquitectura y el diseño, así como las demás artes y oficios, pues, desde su origen y concepto, el arquitecto colombiano Octavio Mendoza Morales, busca promover un estilo de vida alternativo y armónico tanto para el individuo y la comunidad, como para el medio ambiente circundante.